La separación de la conductora y el empresario se suma a una investigación judicial por presuntas irregularidades en el acceso a dólares oficiales a través del sistema SIRA.
La relación entre Wanda Nara y el empresario Martín Migueles habría llegado a su fin, en un contexto marcado por rumores y una causa judicial que involucra al empresario. La noticia surgió luego de que se conociera que Migueles fue mencionado en una investigación por presuntas maniobras irregulares para acceder a dólares oficiales mediante el Sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA). En la causa también figuran Elías Picirillo y Francisco Hauque.
Según la periodista Naiara Vecchio, la crisis entre la conductora y el empresario habría comenzado durante el reciente viaje de Nara a Uruguay, donde participó en las grabaciones de una película. Migueles no habría visto con buenos ojos ese viaje, lo que generó diferencias en la pareja. “La separación fue en buenos términos”, aseguró la comunicadora.
La ruptura sorprende porque ocurre poco después de que ambos compartieran un lujoso viaje por Europa y Asia, además de varias publicaciones juntos en redes sociales. Días atrás, Wanda había mostrado una imagen de Migueles junto a sus hijas —fruto de su relación con Mauro Icardi— y las mascotas familiares en el Chateau Libertador. Sin embargo, en redes sociales comenzaron las especulaciones, y muchos usuarios señalaron que la separación podría ser una estrategia para desvincular a Wanda del escándalo judicial que involucra al empresario.
No es la primera crisis entre ambos. Durante el verano ya habían atravesado un distanciamiento luego de que Claudia Ciardone revelara públicamente que Migueles le enviaba mensajes y le proponía encuentros en Punta del Este.
El nombre de Martín Migueles volvió a quedar en el centro de la escena luego de que se levantara parcialmente el secreto de sumario en una causa que investiga supuestas irregularidades vinculadas al sistema SIRA. La investigación apunta a un presunto circuito de empresarios, intermediarios y funcionarios que habrían facilitado el acceso irregular a dólares oficiales a cambio de pagos calculados según la cotización del dólar blue.
Uno de los puntos más sensibles del expediente incluye conversaciones atribuidas a Migueles con personas interesadas en acelerar autorizaciones para ingresar al mercado oficial de cambios. Según la fiscalía, los mensajes revelarían “una cadena de intermediación” en la que distintos contactos acercaban empresas interesadas, mientras Migueles habría actuado como nexo operativo entre los privados y quienes tendrían capacidad de influir en la aprobación de trámites ante organismos estatales.
