El padre del menor fallecido en Comodoro Rivadavia rechazó la pericia que atribuye la muerte a una neumonía y mantiene la hipótesis de maltrato.
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, sumó un nuevo giro tras la incorporación de una pericia médica que señala que el menor murió como consecuencia de una neumonía. El resultado contrasta con la hipótesis inicial de lesiones traumáticas y generó el rechazo inmediato de su padre, Luis López.
López afirmó públicamente que el informe es falso y que su hijo no padecía ninguna enfermedad respiratoria. «Yo tengo todos los estudios de mi hijo y jamás tuvo ningún problema respiratorio», declaró. El padre sostiene que el niño presentaba signos de desnutrición y golpes, pero no síntomas compatibles con una neumonía severa.
La nueva pericia modificó el rumbo judicial, que hasta ahora se basaba en golpes en la cabeza del menor. López también denunció una posible maniobra para desviar la investigación, vinculada a una denuncia penal que presentó contra una psicóloga y un magistrado días antes de que apareciera el informe.
El padre recordó que el 9 de marzo vio a Ángel y registró su estado en un video, donde el niño se veía deteriorado pero sin problemas respiratorios. Además, mencionó estudios médicos del 6 de abril que no mostraban indicios de neumonía. La querella anticipó que no aceptará el nuevo informe como conclusión definitiva y continuará con su estrategia judicial.
