La compañía anunció que someterá los bloques Águila Mora y Bandurria Norte al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, con el objetivo de adelantar desarrollos y aumentar su producción exportadora.
Vista Energy anunció que presentará dos proyectos de upstream de Vaca Muerta al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de acelerar inversiones, aumentar producción y ampliar su perfil exportador. La decisión fue comunicada por el presidente y CEO de la compañía, Miguel Galuccio, durante la presentación de los resultados del primer trimestre.
La empresa buscará incorporar al régimen los bloques Águila Mora y Bandurria Norte, dos activos estratégicos dentro de su cartera en la Cuenca Neuquina. Según anticipó Galuccio, la documentación será presentada hacia el cierre del segundo trimestre. El ejecutivo sostuvo que el RIGI puede modificar el cronograma de desarrollo de ambas áreas. Sin los beneficios fiscales y cambiarios del régimen, los proyectos quedaban relegados en la planificación de la compañía y recién habrían tomado mayor prioridad cerca de 2030.
Con el nuevo marco, Vista buscará adelantar inversiones y acelerar el despliegue de capital en bloques que aún no tienen desarrollo masivo. El análisis también incluye al bloque Bajo del Toro, aunque en ese caso la evaluación dependerá del cierre de la operación con Equinor y de la posibilidad de que el área califique para el régimen. Galuccio aclaró que, por tratarse de un bloque operado por YPF, una eventual presentación debería canalizarse a través de esa compañía.
Junto con el anuncio vinculado al RIGI, Vista revisó al alza sus proyecciones operativas para 2026. La compañía elevó su meta de producción anual de 140.000 a 143.000 barriles equivalentes de petróleo por día. La mejora responde a una productividad por pozo superior a la esperada y a un escenario de precios internacionales más favorable para el crudo. Según la empresa, el ajuste implica sumar más de un millón de barriles adicionales durante el año, con destino principal al mercado externo.
El nuevo objetivo consolida la estrategia de Vista en Vaca Muerta, donde la compañía busca combinar crecimiento de producción, eficiencia operativa y mayor peso de las exportaciones. Ese esquema se apoya en sus bloques de shale oil y en la infraestructura necesaria para evacuar crudo desde la Cuenca Neuquina.
Los números del primer trimestre reflejaron un crecimiento significativo en la actividad de la operadora. Vista alcanzó una producción total de 134.741 barriles equivalentes de petróleo por día, lo que representó un incremento interanual del 67%. La suba estuvo vinculada a la integración del 50% del bloque La Amarga Chica, concretada en abril de 2025, y a una campaña de perforación sostenida en sus áreas operadas. Durante el trimestre, la compañía destinó inversiones por US$391,2 millones, principalmente a la perforación de 19 pozos y la conexión de 23 nuevas unidades.
En materia financiera, los ingresos llegaron a US$694,3 millones, con una mejora interanual del 58%. El EBITDA ajustado fue de US$450,8 millones, con un margen del 65%. La compañía también informó una reducción del costo de extracción, que se ubicó en US$4,3 por barril, un 8% por debajo del registro del año anterior. A su vez, los gastos comerciales mostraron un ahorro del 41%, en línea con la búsqueda de eficiencia operativa y optimización logística.
El perfil exportador de Vista volvió a ganar peso en el período. Las ventas externas representaron el 64% de los ingresos totales y alcanzaron los US$431 millones. Ese dato confirma el rol creciente de Vaca Muerta como plataforma de generación de divisas, especialmente en el segmento de petróleo. Para Vista, el acceso al RIGI aparece como una herramienta para anticipar desarrollos, aumentar escala y sostener el crecimiento exportador en los próximos años.
Con Águila Mora y Bandurria Norte, la compañía buscará sumar nuevos proyectos a su cartera de crecimiento en la formación no convencional. El objetivo es aprovechar la ventana de inversión abierta por el nuevo régimen y acelerar áreas que, hasta ahora, estaban previstas para una etapa posterior del desarrollo.
