A casi cuatro meses del femicidio, Jessica Schwab asegura que hay pruebas sin analizar y que una de las personas del video difundido ya fue identificada.
A casi cuatro meses de la muerte de Valeria Schwab, su hermana Jessica volvió a reclamar públicamente que la causa continúe investigándose y cuestionó el accionar judicial. En diálogo con el programa «Buen Día Comodoro» de SETA TV, aseguró que desde la última audiencia no recibieron más información oficial y sostuvo que existen elementos que refuerzan la hipótesis de que en el hecho participaron más personas.
«Es como si hubiesen dado por cerrado el caso, pero nadie nos lo dice», expresó con angustia, al remarcar que tanto ella como su familia siguen esperando respuestas mientras avanzan los meses sin novedades concretas.
Jessica explicó que recientemente accedieron al examen histopatológico realizado sobre el cuerpo de Valeria. Según detalló, el informe revela múltiples lesiones y signos compatibles con una fuerte resistencia física antes de morir. «El estudio da cuenta de que hubo una defensa activa y un forcejeo total. Habla de lesiones en diversas partes del cuerpo ocurridas en un lapso de una a dos horas», indicó. Para la familia, esos datos sostienen la hipótesis de que no actuó una sola persona. «Mientras uno ejecutaba la estrangulación, pudo haber habido otra persona sujetándola», afirmó.
La mujer señaló además que las lesiones descriptas en las prendas de vestir podrían ser claves para avanzar en la investigación. Mencionó daños por desgarros en las rodillas de la calza, manchas hemáticas y otros indicios que, según sostuvo, podrían permitir identificar ADN de otras personas involucradas. «El análisis diferencial de esas manchas podría arrojar el ADN del sujeto que la sujetó violentamente», explicó.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la referencia al video difundido recientemente por la familia, donde se observa a dos personas caminando por la zona en el horario cercano al hecho. Jessica aclaró que esas imágenes no fueron obtenidas por ella sino por la Brigada de Investigaciones, y explicó que decidió hacerlas públicas ante la falta de avances. «Uno no sabe hasta qué punto puede ayudar o perjudicar publicar un video. Pero ya pasó mucho tiempo», sostuvo. Según afirmó, una de las personas registradas ya habría sido identificada e incluso habría brindado algún tipo de declaración. «Uno de los dos ya fue y habló. Ya está identificado», aseguró, aunque aclaró que no puede revelar detalles sobre con quién declaró o en qué ámbito lo hizo.
Para la hermana de Valeria, la investigación debería profundizarse inmediatamente sobre ese entorno. «En la calle son todos amigos hasta que ven los años de condena que les esperan», expresó. En ese sentido, insistió en que el tiempo es fundamental para evitar que se pierdan pruebas o se diluyan responsabilidades. «¿Qué están esperando?», cuestionó.
Jessica también apuntó directamente contra la falta de análisis sobre distintas prendas de vestir secuestradas en la causa. En este sentido, aseguró que, aunque fueron enviadas para pericias, todavía no existen resultados. «Se analizó el cuerpo de mi hermana y apareció ADN de (Jonathan) Chacano en las uñas, pero no se analizó la ropa», indicó. Además recordó que también se había encontrado un calzoncillo con un ADN que no correspondería a Chacano, lo que para la familia representa otra línea investigativa que no debería descartarse. «En estos casos de femicidio tiene que haber una debida diligencia reforzada y acá no se está cumpliendo», denunció.
La mujer relató que desde la audiencia en la que se les negó la posibilidad de ser querellantes, dejaron de recibir comunicación tanto de la fiscalía como de otros organismos vinculados a la asistencia a víctimas. «No se comunicó nadie más. Ni siquiera sabemos si el caso está cerrado», afirmó.
También cuestionó el manejo de una de las pruebas que considera centrales: el teléfono celular de Valeria. Según relató, el aparato apareció tiempo después y habría sido manipulado por distintas personas antes de ser incorporado formalmente a la investigación. «El celular era una prueba clave y desde el minuto uno la entorpecieron ellos», sostuvo. Jessica contó además que solicitaron mediante su abogado, Mauro Fontéñez, información vinculada al recorrido y movimientos del dispositivo a través de Apple, aunque aseguró que desde la fiscalía les respondieron que la empresa no brindaría esos datos.
A pesar del desgaste emocional y físico que atraviesa toda la familia, Jessica aseguró que continuarán reclamando justicia. «Cansa, porque uno es humano y esto afecta la salud y la calidad de vida, pero vamos a seguir hasta el final», expresó. También advirtió sobre la gravedad social del caso y la necesidad de esclarecer completamente lo sucedido. «Mi hermana merecía justicia. Porque si no pareciera que cualquiera puede matar a una mujer y seguir su vida como si nada», manifestó. Finalmente, volvió a insistir en que aún quedan elementos por investigar y personas que podrían aportar información.
