El Ejecutivo nacional envió al Senado un proyecto de reforma electoral que incluye la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, abriendo una discusión con la oposición y aliados como la UCR.
El Gobierno nacional envió al Senado un proyecto de reforma electoral que propone eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), lo que abrió un fuerte debate político con posturas divididas entre el oficialismo, la oposición y sectores aliados como la UCR.
La iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei plantea como eje central la eliminación de las PASO, el sistema utilizado para definir candidaturas dentro de los partidos políticos antes de las elecciones generales. En ese marco, la Unión Cívica Radical expresó su rechazo a la eliminación total del mecanismo, aunque propuso una alternativa intermedia: mantener las primarias pero transformarlas en “Primarias abiertas, simultáneas y optativas”. Esto implicaría que las elecciones internas continúen vigentes, pero sin carácter obligatorio, dejando a los votantes la decisión de participar o no.
Desde el radicalismo también señalaron que el sistema actual puede ser útil desde el punto de vista democrático, aunque advirtieron sobre la necesidad de evitar gastos innecesarios cuando no existen internas reales dentro de los partidos.
El proyecto del Ejecutivo no se limita a las PASO. También incluye modificaciones en el financiamiento de los partidos políticos, cambios en la implementación de la boleta única de papel, la incorporación del concepto de “Ficha Limpia” para impedir candidaturas de personas con condenas y reformas en la elección de representantes ante el Mercosur.
Para su aprobación, la iniciativa necesita mayorías especiales en ambas cámaras: 37 votos en el Senado y 129 en Diputados. En ese contexto, el oficialismo inició negociaciones con distintos sectores políticos, incluidos legisladores, gobernadores y aliados como el PRO y sectores de la UCR.
El Gobierno argumenta que las PASO “no sirvieron y costaron mucho dinero”, mientras que la oposición rechaza la propuesta. Desde Unión por la Patria y el Frente de Izquierda manifestaron su rechazo a la eliminación del sistema al considerar que reduce los niveles de participación política. La discusión por la reforma electoral continúa abierta en el Congreso, con un escenario de negociaciones complejas y posiciones divididas que serán clave para su futuro tratamiento.
