El 14 de diciembre de 2005, el piloto Guillermo Castellanos falleció en un accidente durante la quinta vuelta del Turismo Carretera en Comodoro Rivadavia. El impacto, ocurrido en la Curva del Mar, dejó una huella imborrable en el automovilismo argentino.
El siniestro ocurrió en la quinta vuelta de la competencia, en la denominada “Curva del Mar”, y tuvo como protagonistas a varios autos. El Chevrolet de Castellanos impactó contra el de Pedro Dandlen, en una maniobra que también involucró a Ernesto Bessone y Laureano Campanera. El golpe fue devastador. El vehículo de Castellanos quedó completamente destruido y se incendió de inmediato. El piloto, oriundo de 9 de Julio, fue trasladado de urgencia al Hospital Regional de Comodoro, donde falleció producto de múltiples traumatismos. Tenía 40 años.
Dandlen, por su parte, sufrió una fractura en la rótula de su pierna derecha y un traumatismo en el brazo izquierdo, por lo que fue derivado a la Clínica del Valle. El resto de los involucrados solo presentó lesiones menores. A pesar de la magnitud del accidente, la competencia continuó y tuvo como ganador a Matías Rossi. Recién al finalizar la carrera se confirmó públicamente el fallecimiento de Castellanos, generando un profundo impacto en todo el ambiente del automovilismo.
Casi dos décadas después, el recuerdo sigue intacto. Familiares, colegas y fanáticos mantienen viva la memoria de un piloto apasionado, que dejó su huella dentro y fuera de las pistas. En ese sentido, su hija Paulina lo recordó con un emotivo mensaje que refleja el amor y la admiración que perduran con el paso del tiempo: “A veces miro el cielo y pienso que si acelero el corazón un poco, te alcanzo. Todavía te escucho reír, esa risa tuya que llenaba todo, como motor prendido que no conocía frenos. No sé si el cielo tiene pistas pero si las tiene, espero que sigas agarrando esas chicanas como tanto te gustaba, riéndote, con el alma al rojo vivo. Y cuando me toque encontrarte, te prometo una carrera, vos con tus alas, yo con mis recuerdos, y el amor como bandera a cuadros.”
A 19 años de aquella jornada trágica en Comodoro Rivadavia, el nombre de Guillermo Castellanos sigue siendo sinónimo de pasión, velocidad y recuerdo eterno.
