Un proyecto de ley propone endurecer los controles sobre el propofol, un anestésico de uso hospitalario, tras varios casos de uso indebido. La iniciativa, impulsada por la diputada Silvana Giudici, ya está en el Congreso y busca sancionar a clínicas que no reporten pérdidas o robos del fármaco.
Un proyecto de ley propone endurecer los controles sobre el propofol, un anestésico de uso hospitalario que quedó en el centro de la escena tras varias muertes vinculadas a su uso indebido. La iniciativa fue impulsada por la diputada Silvana Giudici y cuenta con el respaldo de legisladores de distintos espacios. Ya se encuentra en el Congreso de la Nación para iniciar su tratamiento.
El propofol es un fármaco de uso médico que se aplica principalmente como anestésico en cirugías o procedimientos hospitalarios. Actúa deprimiendo el sistema nervioso central, lo que provoca sedación rápida y pérdida de conciencia. Es muy utilizado porque su efecto es casi inmediato y de corta duración, lo que permite controlar con precisión la anestesia.
La iniciativa presentada busca incorporar el propofol al listado de Medicamentos de Alto Riesgo bajo la órbita de la ANMAT, lo que implicaría controles más estrictos, registro obligatorio y notificación inmediata ante pérdidas, robos o desvíos. La propuesta también establece sanciones para hospitales y clínicas que no informen irregularidades. Incluso prevé responsabilidades penales si se comprueba que hubo encubrimiento o negligencia en el manejo del fármaco.
El debate se da en un contexto de creciente preocupación. Uno de los casos más resonantes fue la muerte de un anestesiólogo en Buenos Aires, que derivó en una investigación por el robo sistemático de drogas hospitalarias y su uso en ámbitos no médicos. A esto se suma un hecho reciente en la región: días atrás, en Chubut, fuerzas de seguridad interceptaron una encomienda con propofol y fentanilo, lo que abrió una investigación por una posible red de tráfico entre provincias.
El proyecto también pone el foco en la falta de controles unificados dentro de los hospitales, donde actualmente no existen criterios claros para reportar faltantes, descartes o roturas de ampollas, lo que dificulta detectar irregularidades. Además, se plantea que el almacenamiento del propofol deberá realizarse bajo estrictas medidas de seguridad, con acceso limitado y registros detallados de su uso, siguiendo estándares internacionales.
Con esta iniciativa, los legisladores buscan cerrar grietas en el sistema sanitario y evitar que un medicamento clave en la práctica médica termine circulando fuera de control, con consecuencias potencialmente fatales.
