Elaborado con hierbas autóctonas como quilimbay y calafate, este fernet del sur de Chubut se prepara desde 2019 y proyecta inaugurar una planta en 2026.
El contorno del cerro San Bernardo, a 1400 metros sobre el nivel del mar, las 17 colectividades de Sarmiento y el nombre de un amigo inspiraron el logo de Brato, el fernet más austral de Argentina. Producido en Sarmiento, Chubut, esta infusión lleva cuatro años en el mercado y apunta a un hito en 2026: inaugurar una planta de elaboración a nivel nacional para distribuir el producto en distintas provincias.
Detrás del emprendimiento están Maximiliano Clementi, operario petrolero, y Laura Crettón, maestra jardinera. Desde 2022 se dedican de lleno a la producción de este fernet, que utiliza hojas patagónicas como quilimbay, té pampa y calafate.
La sala de elaboración está ubicada en el ingreso a Sarmiento y recibe visitas para mostrar el proceso. «Usamos hierbas de la zona, como el quilimbay, que lo cosechamos en el campo. Es una hoja amarga que se deja secar y luego se macera en alcohol», explicó Clementi. El quilimbay, tradicionalmente usado para curar el empacho, aporta el sabor base del fernet.
Brato ofrece tres variedades: fernet de quilimbay, de calafate y un fernet ahumado con lengas, presentado recientemente en el Festín de Sabores de Comodoro Rivadavia. También trabajan en un cuarto sabor a base de té pampa, un yuyo dulzón cosechado cerca de un manantial a 87 kilómetros de Sarmiento.
El origen del nombre es un homenaje a Marcos Bratovich, amigo y compañero de trabajo de Maxi, quien le dio la receta original en 2019. «Él se fue temprano, a los 45 años. Por eso se llama Brato», recordó Clementi. Durante la pandemia, el matrimonio ajustó la receta hasta lograr el equilibrio perfecto.
El proceso de elaboración incluye una maceración de hierbas en alcohol tridestilado vegetal durante 30 a 45 días, filtrado, cocción con agua natural de Sarmiento y un caramelo de azúcar negra. «El secreto está en la cocción. Comienza verdoso, luego es marrón y termina negro», detalló Maxi.
El emprendimiento comenzó en 2010 con escabeches y ahumados de carnes silvestres. Hoy, Brato se consolida como un producto regional con proyección nacional.
