La familia del niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia insiste en la hipótesis del homicidio, mientras la Fiscalía aguarda resultados periciales clave.
La investigación por la muerte de Ángel, el nene de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, sumó en las últimas horas un nuevo foco de tensión luego de que comenzaran a trascender versiones que vinculan el desenlace con una posible enfermedad. En ese escenario, Lorena Andrade salió a rechazar esa posibilidad y sostuvo que la familia mantiene firme su postura de que el niño fue víctima de una agresión.
En diálogo con ADNSUR, fue tajante: “Ángel no tenía ninguna enfermedad. A Ángel lo asesinaron y eso se sabe”, afirmó. Sus declaraciones aparecieron luego de que trascendiera de manera reservada que una parte de los estudios complementarios no vincularía de manera directa el fallecimiento con los golpes. Esa información, que todavía no fue oficializada por la Fiscalía, generó fuerte malestar entre familiares y allegados del niño.
Andrade también recordó que el niño había permanecido varios años con su padre sin presentar cuadros médicos graves y cuestionó que ahora se intente instalar una explicación distinta. “Cuatro años con su papá y estuvo vivo. En cinco meses agarró una enfermedad y murió, ¿y los golpes en la cabeza, las hemorragias? Es una mentira lo que están hablando”, sostuvo.
La investigación permanece en una etapa decisiva. Los estudios histopatológicos fueron ordenados para determinar con mayor precisión el origen de las lesiones internas detectadas durante la autopsia y establecer si esas lesiones guardan una relación directa con la muerte. El resultado de esas pericias puede tener impacto sobre la situación procesal de los imputados y sobre la calificación legal del caso.
En la causa continúan detenidos Mariela Altamirano, madre del niño, y su pareja, Michel “Maycol” González, ambos imputados por homicidio. Durante la audiencia de apertura de investigación, la Fiscalía sostuvo que el menor fue víctima de múltiples agresiones dentro de la vivienda y que González le habría aplicado al menos 20 golpes en la cabeza, mientras que Altamirano no habría intervenido para impedirlo.
Andrade, sin embargo, advirtió que para la familia la investigación no debe limitarse únicamente a los dos imputados. También reclamó que se avance sobre otras posibles responsabilidades institucionales. “Acá nadie va a salir libre. No va a salir ninguno libre. Los dos que están encerrados no van a salir y faltan los otros”, afirmó.
Mientras se aguarda la confirmación oficial de los resultados periciales, el caso sigue rodeado de hermetismo. En ese contexto, la familia de Ángel insiste en que no aceptará que se desvíe la investigación y anticipó que continuará movilizándose hasta que se esclarezca por completo qué ocurrió con el niño.
La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, atraviesa horas decisivas. En las próximas horas podrían incorporarse al expediente los resultados de los estudios histopatológicos practicados sobre el cuerpo del menor en Bahía Blanca, una pericia considerada central para definir el futuro de la causa y el encuadre penal que hoy pesa sobre los dos imputados.
Desde el inicio de la pesquisa, tanto el jefe de fiscales, Cristian Olazábal, como el doctor Facundo Oribones habían señalado que ese análisis permitiría precisar con mayor claridad el origen y la evolución de las lesiones internas detectadas durante la autopsia. El estudio, según explicaron en ese momento, era determinante para reconstruir la mecánica de la muerte, ya que hasta entonces no existía una explicación concluyente sobre cómo se produjo el cuadro que derivó en el fallecimiento del niño.
Fuentes oficiales consultadas por ADNSUR confirmaron que el resultado de esas pericias complementarias ya estaría en manos de un grupo muy reducido de investigadores. De acuerdo con la información que trascendió en las últimas horas, lo que se desprende de manera preliminar es que Ángel no habría muerto como consecuencia directa de los golpes, un dato que introduce un giro inesperado en una causa que hasta ahora avanzaba bajo la hipótesis de homicidio.
El hermetismo es absoluto y, según trascendió, sólo tres personas conocían formalmente el contenido de esa información al mediodía: el jefe de fiscales, el fiscal a cargo de la causa y la médica forense. Incluso, ante la filtración de parte de esos datos, se analiza la apertura de un sumario interno para determinar cómo se conocieron detalles reservados de una pericia que todavía no fue oficialmente incorporada al expediente.
Hasta el momento, la hipótesis principal de la Fiscalía sostenía que el niño había sido víctima de agresiones reiteradas dentro de su domicilio, en un contexto compatible con el denominado síndrome del niño maltratado. Durante la audiencia de imputación, los fiscales plantearon que Michel “Maycol” González le habría propinado al menos veinte golpes en la cabeza que derivaron en su muerte, mientras que Mariela Altamirano, madre del menor, no habría intervenido.
