La administración de las Islas Malvinas reiteró que la autodeterminación es un derecho fundamental, en respuesta a versiones sobre un posible giro de Estados Unidos en el conflicto de soberanía. Argentina ratificó su reclamo.
Un nuevo capítulo se sumó este sábado a la tensión en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que se filtraran versiones sobre un posible cambio de postura de Estados Unidos en el histórico conflicto entre Argentina y el Reino Unido.
El presidente Javier Milei y su vicepresidenta Victoria Villarruel ratificaron en publicaciones en sus redes sociales el respaldo a la soberanía argentina. La administración del archipiélago se expresó al respecto y lanzó una advertencia al presidente estadounidense Donald Trump: “La autodeterminación es un derecho humano fundamental consagrado en el artículo uno, párrafo dos, de la Carta de las Naciones Unidas”, afirmó un portavoz del gobierno local.
En ese marco, recordaron el referéndum realizado en 2013, que calificaron como un respaldo claro a la continuidad bajo dominio británico. Se trató de un “referéndum observado internacionalmente en el que el 99,8 por ciento de los votantes, con una participación del 92 por ciento, votaron a favor de seguir siendo un territorio de ultramar del Reino Unido”, señalaron. Además, reforzaron su confianza en Londres: las Malvinas tienen “plena confianza en el compromiso asumido por el Gobierno del Reino Unido de defender y respetar nuestro derecho a la autodeterminación”.
Según pudo saberse, la administración kelper buscó responder así a cualquier hipótesis de negociación que pudiera afectar el estatus político del archipiélago. Las declaraciones tuvieron fuerte repercusión en medios británicos como The Telegraph, The Times y The Independent, mientras el gobierno de Keir Starmer salió rápidamente a desactivar cualquier señal de quiebre con Estados Unidos. Desde Downing Street remarcaron que la posición británica no cambió y que el derecho de los isleños es “primordial”. Sostuvieron que la soberanía sobre el archipiélago recae en Londres y que esa postura fue transmitida “de forma clara y coherente a las sucesivas administraciones estadounidenses”.
El tema también tuvo respuesta en Argentina. El canciller Pablo Quirno rechazó la postura británica y volvió a definir la situación como una “situación colonial” vigente desde 1833. A eso se sumó Javier Milei, quien ratificó el reclamo argentino con una frase contundente: “las Malvinas fueron, son y siempre serán argentinas”. Aunque por ahora no hay definiciones oficiales de Washington sobre un cambio concreto, las versiones encendieron el debate internacional y abrieron un escenario inusual: por primera vez en décadas, el respaldo de Estados Unidos al Reino Unido aparece, al menos en discusión.
Con información de Noticias Argentinas.
