El gremio petrolero acató la medida y suspendió el paro hasta el 25 de abril, pero advirtió que el margen para dilaciones «está agotado» y exigió respuestas concretas en paritarias e inversión.
El Sindicato de Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER) acató la conciliación obligatoria dictada y suspendió las medidas de fuerza programadas. La tregua, que se extenderá hasta el 25 de abril, es transitoria y alcanza a las operadoras nucleadas en la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Servicios Petroleros (CASEPE). La medida obliga a retrotraer la situación al estado previo al conflicto, garantizando la normal prestación de tareas durante las audiencias.
Desde el gremio fueron contundentes: «El tiempo se terminó, basta de especular, las operadoras tienen que invertir y perforar ahora, abrir paritarias y dar respuesta a cada reclamo de los trabajadores». Además, advirtieron que, finalizada la conciliación y de no mediar avances sustanciales, el sindicato actuará según el mandato de la asamblea general, adoptando medidas contundentes. El paro había sido votado por más de 6 mil trabajadores y su suspensión responde al cumplimiento de la normativa legal.
El conflicto tiene como ejes centrales las negociaciones paritarias, la inversión y el empleo. El SIPGER vincula la crisis actual con un proceso de desinversión acumulado en los últimos años, agravado tras la salida de YPF de áreas convencionales en la provincia. Según remarcan, fueron los trabajadores quienes sostuvieron la continuidad operativa en un contexto de caída de actividad.
En paralelo, el Gobierno provincial presentó el ‘Programa Más Producción y Trabajo’, que establece una baja de regalías para el crudo convencional y un esquema beneficioso para proyectos no convencionales que demuestren producción incremental, con el objetivo de reactivar la inversión.
La conciliación obligatoria abre una instancia de diálogo formal, aunque en los yacimientos el clima dista de ser de calma, dado que aún no se conoce el plan de inversiones y la cantidad de equipos de torre que operarán durante 2026 en Santa Cruz. Las próximas semanas serán determinantes para el desenlace de este conflicto.
