La investigación por la denuncia contra un comerciante de Comodoro Rivadavia acusado de abusar de una adolescente incorporó nuevos elementos. Familiares de la víctima afirmaron que el hombre ofreció $100.000 para evitar la denuncia, mientras la esposa del acusado denunció amenazas de muerte.
La investigación por la denuncia contra un comerciante de Comodoro Rivadavia acusado de haber abusado de una adolescente en su negocio sumó en las últimas horas nuevos elementos aportados por fuentes policiales. Según consta en las actuaciones, familiares de la menor aseguraron que el hombre les ofreció dinero para evitar que el caso llegara a la Justicia. Paralelamente, la pareja del acusado denunció haber recibido amenazas de muerte por parte de allegados a la víctima.
De acuerdo con la intervención realizada por personal de la Seccional Sexta, el hecho que originó la causa habría ocurrido el domingo por la noche en un local comercial ubicado en la avenida Polonia, en el barrio San Cayetano.
Según el relato aportado por la familia de la adolescente, la joven se encontraba en el comercio cuando el dueño del lugar, presuntamente bajo los efectos del alcohol, se acercó, la abrazó sin consentimiento e intentó besarla en la mejilla.
Las actuaciones policiales indican que al día siguiente los familiares de la menor se presentaron en el comercio para exigir explicaciones sobre lo sucedido. Fue en ese contexto que, siempre de acuerdo con la denuncia, el comerciante les habría entregado 100.000 pesos en efectivo con la intención de que el episodio no avanzara.
Sin embargo, los familiares decidieron radicar la denuncia penal y fueron trasladados por personal policial a dependencias especializadas para formalizar la presentación judicial. La causa quedó bajo investigación del Ministerio Público Fiscal.
Horas más tarde, la esposa del comerciante también acudió a una dependencia policial para denunciar amenazas. Según expuso ante los efectivos, una vecina vinculada a la familia de la adolescente se presentó en su local comercial y le habría advertido que su marido no podía permanecer en el barrio. “¿Dónde está tu marido? Él no puede estar acá. Si lo veo en el barrio le vamos a pegar un tiro, así que rajen de acá…”, le habrían dicho. La presentación quedó registrada como una causa por amenazas y fue comunicada tanto al Ministerio Público Fiscal como a la División Policial de Investigaciones.
La repercusión que alcanzó el caso en distintos sectores de la comunidad llevó a que la Policía dispusiera medidas preventivas en el sector donde funciona el comercio señalado en la denuncia. Según explicaron desde la fuerza, el objetivo es evitar situaciones de tensión o eventuales incidentes. En ese marco, se reforzó la presencia policial en las inmediaciones del local para garantizar la tranquilidad en la zona y prevenir cualquier situación que pudiera alterar el orden público.
