El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, advirtió que podría cerrar locales bailables si no se reducen los episodios de violencia registrados a la salida de los establecimientos.
En Río Gallegos, la cantidad de peleas registradas a la salida de boliches motivó una advertencia del intendente Pablo Grasso, quien afirmó que podría avanzar con el cierre de locales si no se implementan medidas para frenar la violencia.
Grasso confirmó que mantendrá una reunión con propietarios de establecimientos bailables para abordar la situación y analizar acciones conjuntas.
El mandatario local sostuvo que la problemática requiere intervención inmediata y planteó una postura firme ante la reiteración de hechos violentos en la vía pública. En ese sentido, declaró: “Hoy mismo me junto con todos los bolicheros de la ciudad para decirles: ‘Bueno, muchachos, a ver cómo mejoramos para que no se sigan agarrando a piñas los pibes afuera del boliche’. Si no, voy a cerrar los boliches”.
Grasso también señaló que la situación no depende de un solo sector y remarcó la necesidad de un trabajo conjunto. Afirmó que “si no trabajamos todos en mejorar la convivencia, es muy difícil” e insistió en la importancia de abordar el problema de manera integral.
A fines de mayo, un hecho de violencia en la calle Alcorta de Río Gallegos quedó registrado en videos difundidos en redes sociales. Según los registros, un grupo numeroso de jóvenes protagonizó una pelea a golpes y patadas a la salida de un local bailable. Vecinos de la zona indicaron que no se trata de un hecho aislado.
Por la pelea no hubo personas demoradas ni ingresos al Hospital Regional por lesiones de gravedad, por lo que no se iniciaron actuaciones judiciales.
