Viviana Barrelier, madre de Claudio Barrelier, único imputado por el asesinato de Agustina Vega, pidió disculpas públicamente a la familia de la víctima y expresó su dolor por el caso.
Viviana Barrelier, madre de Claudio Barrelier, el único detenido e imputado por el asesinato de la adolescente Agustina Vega de 14 años, se presentó ante los medios en Córdoba para declarar sobre el caso. Durante su intervención, pidió disculpas a la familia de la víctima y manifestó su conmoción por los hechos.
Barrelier afirmó que atraviesa una crisis emocional desde que se conocieron los detalles de la investigación. “Creía en mi hijo, pero me defraudó”, declaró. También señaló que, de comprobarse los hechos investigados por la Justicia, no puede reconocerlo como la persona que crió. “Es un monstruo si hizo todo lo que hizo”, sostuvo.
La mujer explicó que su hijo tiene 34 años y llevaba una vida independiente, por lo que dijo desconocer gran parte de sus actividades. Indicó que, tras la detención inicial por la desaparición de Agustina, Barrelier le aseguró que era inocente. “Me dijo que todo iba a salir bien y que me quedara tranquila. Le creí como madre”, recordó.
Viviana afirmó que no mantiene relación con la familia de la víctima. Solo vio una vez a Melisa Heredia, madre de Agustina, en un encuentro casual años atrás. “De Agustina no tengo nada que decir. Era una criatura”, expresó.
También se refirió a su nieta de 11 años, hija del acusado, quien ya fue informada sobre la detención de su padre. “¿Cómo puede estar? Ya sabe todo lo que está pasando”, comentó con angustia.
Reveló que tomó conocimiento por los medios sobre la versión de que su hijo habría intentado quitarse la vida en prisión. Aclaró que no pudo corroborar la información porque el imputado permanece incomunicado. “Lo desconozco como hijo”, insistió. “Le pido perdón a la familia de Agustina, a sus abuelos y a todos los que están sufriendo por esta tragedia. Me da vergüenza mirarles la cara”, agregó.
Durante su exposición, recordó que meses atrás Barrelier le había explicado un episodio judicial como una supuesta maniobra en su contra. “Me dijo que era una cama y le creí”, sostuvo.
Finalmente, pidió que cesen las agresiones contra su familia, especialmente contra su madre, una jubilada de edad avanzada. “Somos personas trabajadoras que no hacemos mal a nadie. Esto nos destruyó la vida”, concluyó.
