La Subsecretaría de Hidrocarburos provincial relevó 64 áreas hidrocarburíferas entre marzo y abril en el marco de un estudio científico del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Los resultados se publicarán en una revista científica internacional.
La provincia de Neuquén llevó adelante una campaña de monitoreo de emisiones de metano (CH₄) en 124 pozos inactivos y abandonados distribuidos en 64 áreas hidrocarburíferas de su territorio. El operativo, ejecutado entre el 13 de marzo y el 23 de abril, contó con la participación de equipos técnicos de la Subsecretaría de Hidrocarburos provincial y de la Universidad McGill de Canadá, y se enmarcó en un estudio científico del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP-IMEO).
El objetivo central de la iniciativa es evaluar la integridad mecánica de los pozos fuera de producción y convertir esa información en una herramienta de fiscalización del Estado provincial sobre las obligaciones postoperativas de los operadores. Según explicó la Provincia en un comunicado, cuando un pozo emite CH₄ por encima de los niveles de referencia atmosférica, significa que sus elementos de sello —cemento de abandono, válvulas y cabeza de pozo— no están cumpliendo su función de confinamiento de fluidos, lo que representa un riesgo ambiental y de seguridad.
El equipo de la Universidad McGill estuvo integrado por estudiantes de maestría y grado de ingeniería civil bajo la dirección de la profesora Mary Kang, una referente en la investigación de emisiones fugitivas en pozos petroleros a escala global.
La oficial a cargo de UNEP-IMEO, Andreea Calcan, afirmó: «Campañas de medición directa como esta son fundamentales para mejorar nuestra comprensión de las emisiones de metano provenientes de pozos inactivos y abandonados, y para transformar la ambición en materia de metano en acciones concretas». Agregó que los datos recolectados «contribuirán a construir un entendimiento más claro de estas fuentes de emisión y respaldarán la toma de decisiones específicas por parte del gobierno provincial, los operadores y la comunidad internacional en general».
A partir de los resultados, la Subsecretaría de Hidrocarburos buscará identificar qué pozos presentan deficiencias de integridad mecánica y priorizar las acciones de control sobre los operadores con mayor riesgo de incumplimiento. Los datos también aportarán fundamentos técnicos para requerimientos de intervención o remediación sobre pozos abandonados. En paralelo, la campaña permitirá establecer una línea de base de emisiones fugitivas provenientes de pozos no productores en Neuquén, dato clave para cuantificar el inventario provincial de gases de efecto invernadero.
Los resultados serán analizados por la Universidad McGill, compartidos con la Subsecretaría de Hidrocarburos y publicados en una revista científica revisada por pares. Además, quedarán disponibles en la plataforma ‘Eye On Methane Data Platform’ de UNEP-IMEO, accesible para investigadores y organismos de todo el mundo.
El Gobierno neuquino encuadró la medida dentro de sus obligaciones como autoridad de aplicación de la Ley Nacional 17.319 y de la Ley Provincial 2453, que regulan la actividad hidrocarburífera. La iniciativa se inscribe en un contexto de creciente presión internacional sobre la gestión del metano a lo largo de toda la cadena de valor de los hidrocarburos, una discusión que cobra mayor peso a medida que Argentina avanza en su proyección exportadora desde Vaca Muerta y negocia mercados que exigen estándares ambientales cada vez más estrictos.
