El Viejo Expreso Patagónico celebró 81 años desde su llegada a Esquel. Su museo ferroviario conserva piezas originales y relatos de la comunidad.
El silbato de La Trochita volvió a escucharse en la cordillera chubutense. El tren a vapor, conocido como Viejo Expreso Patagónico, cumplió 81 años desde su llegada a Esquel, según informaron fuentes del municipio local.
El aniversario incluyó la reapertura del museo ferroviario ubicado en la histórica estación del ramal. El museo ocupa la primera estación del ramal, una construcción que se mantiene prácticamente intacta.
La colección del museo incluye herramientas originales, faroles ferroviarios, telégrafos antiguos y boletos de décadas de mayor actividad. Según indicaron las autoridades, los elementos fueron preservados por ferroviarios y vecinos de Esquel.
Durante décadas, La Trochita transportó pasajeros, lana, madera, mercadería y correspondencia. Su funcionamiento fue clave para el desarrollo productivo de la Patagonia central, según consta en registros históricos.
El tren se destaca por su trocha angosta de 750 milímetros, una rareza a nivel mundial. Sus locomotoras a vapor, fabricadas por compañías como Baldwin y Henschel a principios del siglo XX, siguen en funcionamiento gracias al mantenimiento artesanal en talleres regionales.
La Trochita fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1999, según la Ley N.° 25.101. El trayecto entre Esquel y Nahuel Pan se realiza con vagones de madera calefaccionados con estufas a leña.
