El gobierno de Neuquén lanzó una nueva etapa del programa «Clubes Sociales», que entrega 50 millones de pesos por institución para obras y equipamiento, con una inversión total que ya supera los 6.000 millones de pesos.
El gobierno de Neuquén presentó una nueva etapa del programa «Clubes Sociales», una política pública que otorga aportes no reintegrables a instituciones deportivas de toda la provincia para financiar obras de infraestructura, equipamiento y mejoras edilicias. Con esta incorporación, la inversión total supera los 6.000 millones de pesos y el programa ya alcanzó a más de 100 clubes en todas las regiones del territorio neuquino.
En esta etapa se suman 12 nuevas instituciones y otras 25 que ya habían recibido fondos en fases anteriores vuelven a contar con financiamiento para dar continuidad a obras en marcha. Cada club recibe 50 millones de pesos, con la condición de presentar un proyecto y rendir los fondos ante la provincia. De los 92 clubes que participaron del programa en 2024 y 2025, el 97% cumplió satisfactoriamente con la rendición.
Los clubes definen qué obras realizar. Según explicó el gobernador Rolando Figueroa, a diferencia de gestiones anteriores donde las decisiones se tomaban desde el Estado sin consultar a las instituciones, en este programa cada club decide qué obras ejecutar o qué equipamiento adquirir según sus propias necesidades. «No hay nadie mejor que los clubes para definir las inversiones que se deben hacer», sostuvo el mandatario.
Figueroa destacó además el efecto multiplicador del programa: cuando el Estado aporta, las familias, dirigentes y socios se involucran y las obras terminan siendo más grandes de lo financiado. El gobernador también adelantó que antes de fin de año se presentará una nueva etapa del programa para todos los clubes y convocó a las instituciones a ejecutar rápidamente las obras comprometidas. A eso sumó metas concretas en infraestructura deportiva: llegar a 16 gimnasios en ejecución en 2025 e iniciar en 2026 las obras de al menos cuatro natatorios de los siete comprometidos, entre ellos el primer natatorio olímpico de Neuquén capital.
La ministra de Juventud, Deportes y Cultura, Josefina Codermatz, subrayó que el programa no es una transferencia unilateral sino un círculo virtuoso: los clubes reciben los fondos y deben devolverlos a la comunidad en forma de becas sociales para quienes no pueden pagar las cuotas, apertura de instalaciones y actividades deportivas accesibles. «Los clubes generan impacto en nuestras comunidades, nuestros jóvenes y nuestros chicos. Son espacios de contención, inclusión y prevención», afirmó.
Las obras ya concretadas incluyen construcción y ampliación de infraestructura, tribunas, sistemas de riego, redes de gas, pisos deportivos, albergues, salones de usos múltiples, cercos perimetrales y remodelaciones de gimnasios y vestuarios. En cuanto a equipamiento, se incorporaron pelotas, redes, elementos de boxeo, equipamiento informático y materiales para disciplinas como tiro con arco.
Desde el interior de la provincia, la presidenta del Club Güemes de Chos Malal, María Agustina Parada, expresó la dimensión simbólica del aporte para comunidades alejadas de los grandes centros urbanos: «Este terreno representa mucho más que un espacio físico. Es un sueño de nuestros jóvenes construido con esfuerzo, compromiso y esperanza».
