A un mes del fallecimiento del niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, la justicia de Chubut avanza en la investigación. Este martes se realizó la audiencia de constitución de querellante, donde la familia paterna presentó una nueva hipótesis basada en antecedentes de violencia.
A un mes exacto de la muerte de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, la causa judicial sumó este martes una instancia determinante con la audiencia de constitución de querellante. En ella, la familia paterna busca intervenir formalmente en el expediente con una acusación más amplia y severa que la sostenida hasta el momento.
La jornada, que se desarrolló en la Oficina Judicial, estuvo centrada en un aspecto procesal puntual, pero dejó expuestos elementos que podrían modificar el rumbo de la investigación: una nueva hipótesis basada en testimonios recientes, antecedentes de violencia y una reconstrucción más compleja del contexto en el que vivía el niño.
El padrastro del menor, Michel Kevin “Maycol” González, fue trasladado cerca del mediodía para participar de manera presencial. En tanto, la madre biológica, Mariela Altamirano, siguió la audiencia de forma remota mediante videollamada, ya que permanece alojada en el Instituto Penitenciario Provincial de Trelew. Ambos continúan detenidos con prisión preventiva por el plazo de seis meses.
El juez interviniente remarcó desde el inicio: “Esta audiencia es solamente de constitución de querellante y esa es la única finalidad”. Durante su exposición, el abogado Roberto Castillo formalizó su pedido para intervenir en representación de la familia paterna, basándose en el artículo 108 del Código Procesal Penal de Chubut.
Uno de los puntos más relevantes fue la reformulación de la hipótesis del caso por parte de la querella. “Entendemos que tanto Altamirano como Michael González le dieron muerte al niño Ángel López desde el 28 de marzo al 5 de abril, mediante por lo menos 22 impactos en la cabeza”, afirmó Castillo. Estas agresiones habrían provocado un paro cardiorrespiratorio, identificado como la causa médica del fallecimiento en la autopsia preliminar.
La querella sostiene que ambos imputados actuaron como coautores. Para Altamirano, solicitó que se la investigue por homicidio agravado por los incisos 1 y 2 del artículo 80 del Código Penal, mientras que para González planteó el agravante de alevosía. “Quedaba al cuidado de un niño absolutamente indefenso, que no solo tenía 4 años, sino que tenía problemas para expresarse”, explicó el letrado.
Castillo fundamentó su hipótesis en entrevistas incorporadas recientemente al expediente, que describen un escenario de violencia prolongada. “Ángel fue sometido a toda clase de violencia en manos de Altamirano desde los pocos meses de vida”, sostuvo. Entre los testimonios mencionados se encuentran los de Luis López, padre biológico del niño, y Lorena Andrade, reconocida por la Justicia de Familia como “madre del corazón”.
La causa continúa en etapa de investigación, mientras la fiscalía evalúa las nuevas pruebas presentadas.
