Este martes 5 de mayo se cumple un mes del fallecimiento de Ángel López, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia. Su padre, Luis López, arribó a la ciudad acompañado del abogado Roberto Castillo y la panelista Cinthia Fernández, en busca de novedades en la causa que investiga la muerte del menor.
Este martes 5 de mayo se cumple un mes de la muerte de Ángel López, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, en un caso que sigue bajo investigación y que mantiene a dos personas con prisión preventiva por el plazo de seis meses. Se trata de su madre biológica, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, quienes estaban a cargo del cuidado del menor al momento del hecho. Ambos quedaron detenidos luego de que la autopsia preliminar revelara la presencia de múltiples golpes que habrían derivado en la muerte del niño.
En este contexto, el padre de la víctima, Luis López, es representado por el abogado Roberto Castillo, quien en las últimas horas regresó a la ciudad petrolera acompañado por Cinthia Fernández. La presencia de ambos podría anticipar novedades en la causa. A través de sus redes sociales, Fernández expresó: “Comodoro allá vamos, Justicia por Ángel, es perpetua”, junto a una imagen desde el avión rumbo a la ciudad. Por su parte, Castillo también compartió una foto de su valija, en la que se veía una remera con el rostro del niño.
La causa continúa en etapa de investigación, mientras la familia insiste en el pedido de justicia por la muerte de Ángel. A un mes del hecho, la familia convoca a un encuentro abierto a toda la comunidad para pedir justicia y mantener vivo el reclamo. La convocatoria será este martes 5 de mayo a las 20 horas en la Escuela 83, donde familiares, amigos y vecinos buscarán reunirse en un espacio de acompañamiento colectivo. A través de redes sociales, el mensaje fue claro: “Tu presencia es nuestra fuerza”.
La iniciativa surge en un momento clave de la causa judicial. La investigación avanza mientras los dos imputados, la madre del niño, Mariela Altamirano, y su pareja, Michel González, permanecen con prisión preventiva por un plazo de seis meses, medida dispuesta por el juez Alejandro Soñis. La decisión se basó en la existencia de riesgos procesales, como la posibilidad de fuga y el entorpecimiento de la investigación, en una causa que busca esclarecer las circunstancias en las que murió el pequeño.
Según los primeros resultados de la autopsia, el fallecimiento se produjo por un paro cardiorrespiratorio derivado de un edema cerebral severo, causado por múltiples traumatismos en la cabeza. Este dato fue clave para el avance de la investigación, que ahora tiene un plazo de seis meses para reunir pruebas de cara a un eventual juicio. Mientras tanto, el dolor de la familia se transforma en pedido de justicia.
