Un doble homicidio ocurrido en la madrugada de este miércoles en Comodoro Rivadavia reaviva la histórica rivalidad entre las familias Nieves y Vera, que lleva décadas de violencia en la ciudad.
El doble homicidio ocurrido en la madrugada de este miércoles en Comodoro Rivadavia puede leerse como un hecho aislado. La muerte de Rodrigo César Pedro Nieves, una de las víctimas, vuelve a colocar en primer plano una historia de violencia que lleva décadas: el enfrentamiento entre las familias Nieves y Vera. Además suma un dato inquietante que potencia todas las hipótesis: el joven debía declarar este jueves 23 de abril de 2026 en la causa por el homicidio de Matías Nieves, asesinado en enero de 2025. Su asesinato, en ese contexto, no solo sacude a la ciudad, sino que impacta directamente en una investigación judicial clave y reaviva una trama de venganzas cruzadas que parece no detenerse.
El enfrentamiento entre los Nieves y los Vera no es reciente. Sus orígenes se remontan a la década del 90, cuando comenzaron a registrarse los primeros episodios de violencia vinculados a robos, amenazas y disputas territoriales. Con el paso de los años, ambas familias fueron consolidando una fuerte presencia en distintos barrios de Comodoro Rivadavia, acumulando causas judiciales y protagonizando enfrentamientos cada vez más violentos. Lejos de disiparse, la rivalidad se transformó en una estructura de conflicto permanente, con nuevas generaciones que heredaron la lógica de la confrontación directa.
El 15 de diciembre de 2016, el asesinato de Jonathan Vera marcó un antes y un después. Fue ejecutado de un disparo en la nuca tras un ataque a balazos en el barrio San Martín. El asesinato de Jonathan Vera ocurrió alrededor de las 0:45, en el marco de un violento enfrentamiento armado entre integrantes de ambas familias. Según la acusación fiscal, Cristian Vera conducía un automóvil junto a su hermano Jonathan cuando pasaron frente a la vivienda de la familia Nieves, momento en el que se desató un tiroteo. De acuerdo a la reconstrucción del hecho, los imputados Matías Nieves y el menor identificado aquel entonces como R. P. N. habrían efectuado al menos siete disparos contra el vehículo. Uno de los proyectiles impactó en la nuca de Jonathan Vera, provocándole la muerte de manera inmediata mientras se encontraba en el asiento trasero del rodado. Tras el ataque, Cristian Vera condujo hasta la casa de su madre y luego se dirigió a la Seccional Segunda en busca de ayuda, donde alertó a los efectivos gritando que su hermano había sido asesinado. Al constatar la situación, el personal policial confirmó que Jonathan Vera ya no presentaba signos vitales. En el interior del vehículo se secuestraron un cargador y diez vainas servidas, elementos clave para la investigación del hecho, calificado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Por ese hecho fueron detenidos Matías Nieves y su hermano menor Rodrigo, pero la falta de pruebas derivó en su absolución, lo que, según fuentes policiales, reavivó el conflicto.
Nueve años después, la violencia recrudeció con fuerza. El 24 de enero de 2025, Matías Nieves fue asesinado de siete disparos en el barrio Jorge Newbery, en un hecho que los investigadores interpretaron como una represalia directa. Identificaron el auto que usaron los asesinos de Rodrigo Nieves y Agustina Asencio en Comodoro. Aquella mañana, la víctima circulaba en un Ford Fiesta junto a otras personas cuando fue interceptada por otro vehículo en el Pasaje San Antonio, a pocos metros de Avenida Rivadavia. Según la acusación fiscal, Agustín Ernesto Vera, que viajaba como acompañante, efectuó múltiples disparos con un arma calibre 9 milímetros. Matías recibió varios impactos de bala, incluyendo uno en el cráneo que le provocó un traumatismo encéfalo craneano fatal. Falleció horas más tarde, tras haber sido trasladado a un centro de salud. Este crimen desencadenó una serie de episodios posteriores que profundizaron el conflicto. Rodrigo Nieves estaba citado a prestar declaración en el expediente que investiga el crimen de Matías Nieves, donde su hermano fue ejecutado a balazos. Por ese hecho, el principal imputado es Agustín Vera, integrante de la familia rival, quien fue detenido tras una intensa persecución policial. El operativo se inició cuando personal de la División Policial de Investigaciones detectó movimientos sospechosos en un domicilio del kilómetro 14 y culminó horas más tarde en la estación de servicio de Garayalde, sobre la Ruta Nacional 3. Los investigadores observaron una camioneta Toyota Hilux blanca y otro vehículo tipo pickup Chevrolet que salía del predio. En ese intercambio, el sospechoso subió a la parte trasera de la Toyota, que escapó hacia el norte. Tras una persecución sin éxito inmediato, un móvil no identificado logró interceptarlos finalmente en Garayalde, donde se concretó la detención.
En ese escenario, la muerte de Rodrigo, a horas de su declaración, abre interrogantes inevitables. El 14 de octubre de 2025, el conflicto alcanzó uno de sus puntos más críticos. Ese día, a las 7:42 de la mañana, un nuevo episodio violento sacudió a la ciudad, aunque los detalles de ese hecho aún permanecen bajo investigación.
