Un informe de Politikon Chaco basado en datos del INDEC revela que el trabajo por cuenta propia creció 9,1 puntos porcentuales en Comodoro Rivadavia entre 2016 y 2025, alcanzando el 22,1% del empleo total, en un contexto de caída del empleo asalariado y retracción de la actividad petrolera.
El mercado laboral de Comodoro Rivadavia atraviesa una transformación significativa, según un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondiente al cuarto trimestre de 2025. El estudio ubica al aglomerado Comodoro Rivadavia–Rada Tilly entre los de mayor crecimiento del cuentapropismo en todo el país durante la última década.
Entre 2016 y 2025, la participación de trabajadores por cuenta propia creció 9,1 puntos porcentuales, hasta alcanzar el 22,1% del empleo total. Este dato coloca a Comodoro entre los cuatro núcleos con mayor avance de esta modalidad laboral, junto a Mar del Plata, y solo por detrás de Formosa, Gran San Juan y San Nicolás.
El fenómeno aparece asociado al retroceso del empleo asalariado. En el mismo período, la participación de asalariados cayó 8,7 puntos porcentuales: en 2016 representaban el 82,3% del total de trabajadores de la ciudad, mientras que en 2025 esa participación cayó al 73,6%. Durante 2025 se produjo el golpe más fuerte: el volumen total de trabajadores asalariados se redujo un 9,2%, equivalente a 7.409 puestos menos en comparación con 2024. La mayor parte de esa pérdida se concentró en el segmento informal, que registró una caída del 38,1%, con 7.334 empleos menos en apenas un año.
Este dato parece contradecir a otro informe oficial, elaborado en base a datos de la Secretaría de Trabajo de la nación, que había registrado para el mismo período una pérdida de 6.300 puestos de trabajo formales. La explicación podría estar en que esos asalariados formales se transformaron en cuentapropistas.
Aunque el informe no vincula de manera explícita estos movimientos con la situación petrolera, los datos aparecen en línea con el deterioro que atraviesa la actividad convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge y con el impacto que desde hace meses vienen advirtiendo cámaras empresarias, contratistas y sindicatos. En los últimos meses, la región acumuló señales de retracción vinculadas a la salida de YPF de áreas maduras, la caída de equipos, el freno de inversiones y la reconfiguración de operadores privados.
Ese proceso no solo golpea al empleo petrolero directo, sino también a toda la economía satélite que históricamente dependió del movimiento de la industria: comercios, transporte, gastronomía, servicios y contratistas menores. En ese contexto, el crecimiento del cuentapropismo aparece como una válvula de escape frente a la pérdida de empleo asalariado, especialmente en actividades periféricas al negocio hidrocarburífero.
Paradójicamente, la fuerte destrucción de puestos informales dejó a Comodoro Rivadavia con una de las tasas de informalidad más bajas del país. El informe ubica al aglomerado con un 16,2% de empleo informal, solo detrás de Río Gallegos (15,7%). La explicación estadística no implica necesariamente una mejora estructural, sino que gran parte de los empleos que desaparecieron durante el último año eran justamente los más precarios y vinculados a segmentos de menor estabilidad.
El estudio también aporta indicios sobre lo que ocurre en el norte de Santa Cruz, aunque la medición no involucra directamente a Caleta Olivia, Pico Truncado o Las Heras. Mientras Río Gallegos mostró crecimiento del empleo, el interior provincial registra caídas asociadas al retroceso del empleo formal privado tras la retirada de la operadora de bandera. En Río Gallegos, el empleo total creció 5,6% durante 2025, con 3.158 nuevos ocupados, aunque buena parte de ese incremento también estuvo sostenido por el trabajo por cuenta propia, que saltó 34% en un año.
En Rawson-Trelew el escenario aparece algo más estable, aunque también marcado por el avance del cuentapropismo sobre el empleo asalariado. Allí la informalidad cayó 6,9 puntos desde 2016, cuando alcanzaba un 28,8%, y cerró 2025 en 21,9%. No obstante, en el balance del último año (2025 vs. 2024), el mercado local sufrió una pérdida neta de 225 puestos de trabajo, que pudo ser aún mayor. Esta caída estuvo marcada por un retroceso generalizado en el segmento de asalariados, perdiendo tanto puestos formales (-2.169 empleos) como informales.
