La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó su inquietud ante la decisión del Gobierno nacional de limitar el ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, y solicitó la revisión urgente de la medida.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) expresó su “máxima preocupación” ante la decisión del Gobierno nacional de restringir el ingreso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida que calificó como “intempestiva” y sin antecedentes en democracia. A través de un comunicado oficial, la entidad advirtió que el acceso de la prensa a la sede del Poder Ejecutivo “constituye una práctica institucional consolidada a lo largo del tiempo”, fundamental para garantizar el derecho de la sociedad a estar informada sobre los actos de gobierno. En ese sentido, remarcó que esta dinámica “nunca fue interrumpida de manera generalizada”.
Desde ADEPA señalaron además que la existencia de una investigación judicial en curso o denuncias vinculadas a hechos puntuales “no justifican la adopción de medidas de carácter general que afectan el normal ejercicio del periodismo”. Según plantearon, este tipo de decisiones no deben traducirse en “restricciones colectivas que limiten el acceso a la información pública”.
La organización también puso el foco en el impacto institucional de la medida. “La decisión adoptada impacta directamente sobre la libertad de expresión y el derecho a la información, pilares fundamentales del sistema democrático”, subrayaron en el texto. En ese marco, ADEPA instó al Gobierno a revisar de forma urgente la resolución y a restablecer las condiciones habituales de trabajo para los periodistas acreditados. El objetivo, indicaron, es resguardar “la transparencia institucional y el pleno ejercicio de la libertad de prensa”.
El Secretario de Prensa de la Presidencia, Javier Lanari, aclaró este jueves que el impedimento para que los periodistas acreditados en la Casa Rosada accedan a su lugar habitual de trabajo obedece a una “denuncia por espionaje” presentada por la Casa Militar. “Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal”, expresó Lanari en su cuenta de la red social X. El funcionario, que no indicó hasta cuándo se extenderá la prohibición, aclaró que la medida se adoptó con “el único fin de garantizar la seguridad nacional”.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, la medida obedecería a una filmación no autorizada que habría realizado un programa de la señal de noticias TN, que fue denunciado por la Casa Militar, el organismo que tiene a su cargo la seguridad del Presidente y de la sede gubernamental. Varios acreditados denunciaron a través de redes sociales que, al intentar ingresar a la Casa Rosada a las 8 de este jueves, se encontraron con la novedad de que sus huellas digitales no funcionaban en los molinetes de acceso y no podían entrar a trabajar como lo hacen diariamente.
