Una niña de 12 años sufrió una grave herida en el rostro al chocar contra un hierro que sobresalía de un camión en Neuquén. La justicia determinó responsabilidad compartida y ordenó indemnización.
Un grave accidente sufrió una menor de 12 años cuando resultó herida tras chocar con un hierro que sobresalía de un camión en plena vereda. La menor debió recibir cerca de 35 puntos por la gravedad de la lesión. Ahora, la justicia resolvió responsabilizar a la empresa por los daños y perjuicios contra la menor.
Ocurrió en Neuquén. Todo sucedió cuando la menor salió de la casa de su abuela en la zona oeste con destino a la escuela. Mientras caminaba, pasó por afuera de una ferretería donde un camión realizaba tareas de descarga. En ese momento, la nena no observó que había un hierro que sobresalía desde la caja del camión e impactó su rostro contra el mismo. Como consecuencia del golpe sufrió una herida de consideración en la zona del ojo izquierdo.
La menor fue trasladada a un centro médico donde recibió más de 35 puntos de sutura por el corte. La familia de la víctima inició una demanda judicial posteriormente. Se logró comprobar que el camión estaba estacionado sin señalización y que el material sobresalía sin ningún tipo de protección ni advertencia visible para peatones.
La jueza María Eugenia Grimau determinó que hubo responsabilidad compartida entre la propietaria de la ferretería y el transportista, ya que el comercio no contaba con habilitación para realizar maniobras de carga y descarga en ese lugar. Por otro lado, indicó que el conductor no adoptó las medidas de seguridad necesarias para evitar riesgos.
Una prueba clave fue un video analizado en una pericia accidentológica, donde se observa al camión —un Mercedes-Benz— detenido con el caño sobresaliendo, sin señalización ni resguardo. Un informe profesional estableció que tras el accidente, la menor presentó inseguridad, baja autoestima y dificultades en sus vínculos sociales, especialmente en el ámbito escolar.
Finalmente la jueza ordenó que tanto la comerciante como el transportista indemnicen a la familia. La reparación incluye los daños físicos sufridos por la menor y también el impacto emocional que el hecho dejó en su vida cotidiana.
