La estrategia oficial busca dividir las iniciativas en distintos proyectos de ley, priorizando el equilibrio fiscal y desregulaciones en sectores clave.
El Gobierno nacional prepara un plan de reformas económicas y desregulaciones que se implementará de manera escalonada, como parte de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La estrategia consiste en dividir las iniciativas en distintos proyectos de ley, en lugar de concentrarlas en una única reforma integral, con el objetivo de ordenar el debate legislativo y facilitar su aprobación en el Congreso.
Uno de los ejes principales será la modificación de la ley de administración financiera para reforzar el control del gasto público y sostener el equilibrio fiscal. En paralelo, se trabaja en un paquete de desregulaciones económicas impulsado por el ministro Federico Sturzenegger, que abarca sectores como el inmobiliario y el mercado de capitales, con el fin de promover mayor competencia e inversión privada.
También se prevé una reforma del Código Aduanero para simplificar el comercio exterior mediante digitalización y reducción de la burocracia. Asimismo, se analiza una reforma tributaria enfocada en simplificar el sistema impositivo, aunque por el momento no está prevista una reforma previsional.
El programa acordado con el FMI se organiza en cinco grandes ejes: equilibrio fiscal como ancla fundamental; política monetaria para controlar la inflación; fortalecimiento de reservas internacionales; diversificación del financiamiento; y reformas estructurales en sectores estratégicos como agricultura, energía, minería y economía del conocimiento para mejorar la productividad y la inversión.
