Los estudios histopatológicos determinarán si las lesiones del niño fueron causadas en un único episodio o de manera progresiva, lo que podría agravar la situación del acusado como autor material.
La audiencia de control de detención realizada este martes en el caso del fallecimiento del niño Ángel López dejó una incógnita por resolver: los estudios histopatológicos determinarán si los golpes sufridos por la víctima fueron aplicados a lo largo del tiempo o en un solo episodio. Este detalle podría modificar las actuales imputaciones y las expectativas de pena para los acusados.
Mariela Altamirano, madre del niño, fue imputada por homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo, por no haber protegido a su hijo, figura que conlleva una pena de prisión perpetua. Su pareja, Michel González, enfrenta una imputación por homicidio simple como presunto autor material de la agresión, con una pena máxima de 25 años de prisión.
Sin embargo, la arquitectura jurídica es provisoria. La autopsia preliminar confirmó más de 20 impactos en el cráneo como causa del edema cerebral que derivó en la muerte. La clave, según lo planteado por la fiscalía, está en determinar la mecánica y la temporalidad de esos golpes.
Si los estudios complementarios confirman que los golpes fueron aplicados en un mismo momento, la fiscalía podría recalificar la imputación contra González, incorporando agravantes como la alevosía, lo que abriría la posibilidad de una pena de prisión perpetua. Por el contrario, si se determina que las lesiones se produjeron de manera progresiva, el caso se encuadraría en un contexto de maltrato infantil sostenido y la acusación contra González podría mantenerse en los términos actuales.
En el caso de la madre, la expectativa de pena de prisión perpetua no depende de la mecánica de los golpes, sino de la capacidad de la fiscalía para demostrar su grado de conocimiento y de intervención posible frente a la situación de su hijo.
Con seis meses de plazo de investigación y prisión preventiva para ambos imputados, el expediente entra ahora en una fase técnica. Los informes periciales serán determinantes para fijar la cronología de las lesiones y, con ello, consolidar o modificar la acusación, antes de llegar a una eventual etapa de juicio oral y público.
