La fiscalía presentó declaraciones del entorno familiar y educativo que describen presuntas situaciones de maltrato previas al fallecimiento del menor de 4 años.
En el marco de la audiencia de control de detención contra Mariela Altamirano y Maicol González, imputados por el caso de Ángel López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, la fiscalía incorporó una serie de testimonios que ahora son analizados por la Justicia.
Entre las declaraciones presentadas, se encuentra la de Roberto Maidana, ex cuñado de una de las imputadas, quien afirmó haber presenciado situaciones de maltrato hacia el niño, como dejarlo encerrado en el domicilio y aplicar castigos que incluirían duchas con agua fría.
Estos dichos fueron considerados coincidentes con lo informado por una docente del jardín de infantes al que asistía Ángel. La maestra señaló que el 26 de marzo observó un cambio en el estado de ánimo del menor, quien llegó «particularmente angustiado» al establecimiento y con dificultades en el habla.
Según el relato incorporado en la audiencia, una maestra terapéutica que intervino indicó que el niño habría manifestado que «lo habían bañado con agua fría» y que él pedía «agua calentita». La docente recomendó a la madre revisar la temperatura del agua, recibiendo como respuesta que el niño se bañaba solo.
Estos elementos fueron presentados por la fiscalía como parte del contexto previo a la muerte del menor y se suman a la investigación en curso sobre lo ocurrido en las horas previas al fallecimiento. El caso continúa bajo análisis judicial mientras se examinan las distintas pruebas y testimonios incorporados al expediente.
