El gobernador Ignacio Torres y el intendente Gerardo Merino fijaron un plazo de diez días para obtener las autorizaciones de demolición del predio, tras lo cual la Provincia procederá con maquinaria propia.
El gobernador de Chubut, Ignacio «Nacho» Torres, junto al intendente de Trelew, Gerardo Merino, recorrió el edificio de la calera abandonada en el barrio Corradi. Confirmó que, si en diez días no se obtienen las autorizaciones necesarias, la demolición será ejecutada con maquinaria de Vialidad Provincial.
La estructura, cuya construcción comenzó entre 1958 y 1959, tuvo su mayor actividad en la década de 1970 y permanece abandonada desde el año 2000. Con el tiempo, sufrió un deterioro progresivo, con agrietamientos, roturas y actos de vandalismo, siendo señalada como un punto crítico para la seguridad vecinal.
El mandatario provincial indicó que, una vez concretada la demolición, se reunirá con vecinos del barrio Corradi y zonas aledañas para definir de manera conjunta el destino del predio, que abarca aproximadamente tres manzanas.
Torres sostuvo que «esta calera abandonada desde hace más de dos décadas se transformó en un lugar donde hubo hechos graves, como homicidios y venta de droga durante mucho tiempo». Remarcó que su demolición «es una deuda pendiente con los vecinos, que además hoy implica destinar recursos policiales para custodiar un lugar que nunca debería haber llegado a este estado».
En la misma línea, cuestionó las demoras administrativas y señaló que «el intendente Gerardo Merino viene enfrentando trabas burocráticas desde hace más de dos años para avanzar con esta demolición». Por último, advirtió que «hay situaciones que no pueden seguir esperando: si en diez días no están las autorizaciones necesarias, vamos a avanzar con maquinaria de Vialidad Provincial y empezar nosotros mismos a demoler este lugar».
