El sistema público de salud de la provincia enfrenta dos frentes de reclamo simultáneos, centrados en condiciones salariales y retrasos en los pagos, sin avances concretos en las negociaciones.
El sistema de salud pública de Chubut atraviesa un escenario de reclamos simultáneos por parte de profesionales, con demandas específicas pero unidas por la preocupación por las condiciones salariales y administrativas.
Por un lado, el conflicto de los cirujanos del sistema público, impulsado por la Sociedad de Cirugía del Chubut (SOSICH), se mantiene vigente desde hace más de un mes. La medida implica la suspensión de cirugías programadas y consultorios externos, aunque se garantiza la atención de urgencias y pacientes oncológicos. El vocero Benjamín Díaz señaló que el reclamo es estructural y busca un reconocimiento acorde a la responsabilidad profesional, advirtiendo sobre una «meseta» en la negociación con las autoridades sanitarias provinciales.
En paralelo, desde la Asociación Gremial Médica de Chubut (AGREMEDECh), su presidente Osvaldo Torres expresó preocupación por los retrasos en el pago de salarios, que se concretaron fuera de los plazos legales. Torres vinculó este punto con la discusión salarial más amplia, cuestionando el incremento del 3% ofrecido por el Gobierno provincial frente a una inflación estimada mucho mayor. Aclaró que este gremio no interviene directamente en el conflicto de los cirujanos.
Hasta el momento, no se registran avances formales para encauzar los conflictos, aunque prevalece una expectativa moderada sobre la apertura de instancias de diálogo en un contexto de restricciones fiscales provinciales.
