La provincia firmará un acuerdo con Nación para administrar tramos de las rutas 22 y 242, con planes de implementar peajes y pesaje para camiones.
El gobierno de Neuquén avanzará en un acuerdo con la Nación que cambiará la gestión de dos corredores clave para la circulación en la provincia. Se firmará la transferencia de tramos de las rutas nacionales 22 y 242, con el objetivo de mejorar su estado y aplicar nuevos controles sobre el tránsito pesado.
El anuncio fue realizado por el gobernador Rolando Figueroa, quien confirmó que la firma se concretará este viernes junto al ministro del Interior, Diego Santilli. Según explicó, la provincia asumirá la administración de sectores estratégicos que hoy presentan un alto nivel de desgaste.
Entre los cambios previstos, se destaca la implementación de peajes y sistemas de pesaje para camiones, una medida que apunta a evitar el deterioro prematuro de la calzada. “Vamos a poner peaje y pesaje para los camiones para que no se destruyan las rutas”, señaló el mandatario.
La transferencia incluye la ruta 242, que conecta con el paso internacional Pino Hachado, y un tramo de la ruta 22, específicamente desde el ingreso desde Río Negro hacia la ciudad de Neuquén hasta la zona de Arroyito. Se trata de corredores fundamentales tanto para el tránsito cotidiano como para el transporte de cargas, con fuerte impacto en la conectividad regional y la actividad económica.
El pedido de traspaso había sido impulsado en 2024 por Neuquén junto a Río Negro, con el argumento de mejorar la seguridad vial y optimizar la circulación en rutas consideradas estratégicas para la región.
En paralelo, el gobierno neuquino avanza con un plan de infraestructura vial financiado con recursos propios. Figueroa destacó que la provincia ya está repavimentando gran parte de su red y proyecta la construcción de cientos de kilómetros de nuevas rutas, muchas de ellas en zonas cordilleranas para potenciar el turismo.
Además, remarcó que parte de la inversión se vincula con el desarrollo de la actividad hidrocarburífera, en especial en áreas relacionadas con Vaca Muerta, donde la infraestructura vial resulta clave para la logística.
El mandatario también explicó que la estrategia provincial se definió en un contexto donde Nación dejó de impulsar obra pública. “Nos pusimos a hacer”, afirmó, al describir la decisión de avanzar con recursos propios frente a un déficit acumulado en infraestructura. Según detalló, Neuquén arrastraba un retraso estimado en miles de millones de dólares en materia de obras, lo que llevó a diseñar un plan integral junto a intendentes para mejorar rutas y accesos.
