Un estudiante de 17 años sufrió quemaduras tras ser atacado dentro del aula. El hecho reabre el debate sobre el acoso escolar y la intervención de las instituciones educativas.
Un grave episodio de violencia escolar tuvo lugar en la localidad bonaerense de Ameghino, donde un estudiante de 17 años resultó herido con quemaduras tras ser atacado por una compañera dentro del aula. El hecho ocurrió frente a otros alumnos y a un docente, y derivó en la inmediata intervención médica del adolescente, quien sufrió lesiones en la cara, el cuello, el hombro y uno de sus brazos, por lo que debió ser trasladado de urgencia al hospital local.
Según informaron fuentes cercanas al caso, la agresión se produjo cuando la alumna le arrojó agua caliente desde un termo directamente al rostro. La situación generó una fuerte preocupación en la comunidad educativa y volvió a poner en debate la problemática del acoso escolar y la falta de respuestas institucionales ante denuncias previas.
La familia del adolescente aseguró que el ataque no fue un hecho aislado, sino la culminación de una serie de episodios de hostigamiento que venían denunciando desde hace tiempo ante las autoridades escolares. La madre del estudiante sostuvo que en varias oportunidades se acercó al establecimiento para advertir sobre la situación que atravesaba su hijo. Según relató, el joven manifestaba un profundo malestar emocional y había llegado incluso a plantear la posibilidad de cambiarse de escuela o abandonar sus estudios debido al constante maltrato que sufría.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, el conflicto que derivó en la agresión física se habría iniciado durante una clase de educación física, luego de un roce accidental entre ambos estudiantes. Sin embargo, la familia remarcó que ya existía un historial previo de insultos, descalificaciones y situaciones de tensión. Al regresar al aula, la discusión escaló rápidamente, momento en que se produjo el ataque con el agua caliente.
Tras el episodio, se radicó la correspondiente denuncia y la causa quedó a cargo de la Ayudantía Fiscal local, que posteriormente la elevó a la Fiscalía de Junín. Mientras avanza la investigación, se dispuso una medida de restricción entre ambos estudiantes.
Por otra parte, la familia de la alumna también aportó su versión de lo ocurrido. Según publicó el medio local La Brújula Web, la madre de la estudiante presentó un escrito en el que sostiene que su hija también habría sido víctima de bullying por parte del joven herido y de otros compañeros. En ese documento, cuestionó la falta de intervención de la institución educativa y señaló que no se habrían activado los protocolos correspondientes para abordar el conflicto a tiempo. Si bien reconoció que nada justifica la agresión, pidió que se analice el contexto previo que desembocó en el violento episodio.
