Una denuncia por la presunta utilización fraudulenta del sello y firma de una profesional fallecida durante al menos una década, con fines de facturación y autorización de trámites, pone en foco al sistema de salud pública de la ciudad.
Una grave denuncia involucra al sistema de salud pública de Comodoro Rivadavia. María Virginia Valderrey, hija de la reconocida médica Susana Di Sarli, aseguró que durante al menos diez años se habría utilizado de manera irregular el sello y la firma de su madre en el Hospital Regional para confeccionar recetas, autorizar prestaciones e incluso facturar a obras sociales.
Según su relato, la situación fue descubierta por la propia profesional en diciembre de 2022, mientras aún se encontraba en funciones. Pese a que se realizó una denuncia interna y una presentación en Fiscalía, Valderrey sostiene que hasta el momento no hubo avances concretos en la investigación.
De acuerdo al testimonio, la médica encontró su sello con una firma que no era la suya al dar vuelta un papel mientras confeccionaba una receta. A partir de ese momento, realizó el descargo correspondiente y elevó la denuncia a la línea jerárquica del hospital. Según la hija, la respuesta institucional fue un reconocimiento formal por escrito, con sellos de directivos, en el que las autoridades de entonces admitieron haber utilizado el sello para «subsanar las falencias que tenía el hospital con las obras sociales».
La denuncia apunta a una duración prolongada del presunto uso irregular. «Diez años lo usaron. También lo dice el reconocimiento», afirmó Valderrey, quien agregó que en el escrito se deja asentado que el uso fue más intenso durante la pandemia, período en el que su madre estuvo de licencia durante un tramo.
«Con un sello vos podés sacar medicación, hacer certificados de nacimiento, de defunción. Pudo haber muchas más cosas, no solo facturación», advirtió. Además, remarcó que el sello utilizado era, a su entender, evidentemente falso, ya que incluso el apellido estaba mal escrito.
Valderrey cuestionó el accionar judicial y aseguró que la denuncia presentada en Fiscalía no tuvo avances significativos hasta que un juez dispuso el desarchivo de la causa en agosto del año pasado. Uno de los puntos que más la sorprendió, dijo, fue la explicación que recibió por parte de la fiscalía respecto de las pericias: «La fiscal me respondió que como mi mamá está muerta no pueden peritar las firmas ni las letras ni el sello».
En ese marco, pidió que tanto la Fiscalía como el actual equipo directivo del Hospital Regional intervengan y den explicaciones. «La gestión actual debería abrir una investigación interna o aportar información. Ellos saben de esta denuncia», remarcó.
Durante la entrevista, Valderrey también vinculó este caso con otras situaciones que, según relató, afectaron a su madre en sus últimos años, incluyendo una causa por la que fue sobreseída y presuntas irregularidades en el pago de su salario.
