La caída de la actividad en Vaca Muerta, que en las últimas semanas derivó en despidos y suspensiones, encendió la alarma en el sindicato de Petroleros Jerárquicos de Neuquén, Río Negro y La Pampa. En un comunicado, la conducción gremial denunció que la situación implica una “ruptura de la paz social” en la cuenca neuquina.
Para la organización que encabeza Manuel Arévalo, “no existen motivos” que justifiquen los despidos tanto en la actividad convencional como en el no convencional. El argumento se basa en que desde 2021 la producción viene marcando récords históricos, con datos de junio pasado que —según el gremio— no se veían desde hace más de 20 años: un aumento interanual del 16,2% en petróleo y del 7,6% en gas.
“No vamos a normalizar los despidos”
Arévalo recordó que el gremio siempre apostó al funcionamiento de Vaca Muerta “para beneficio del país”, participando en mesas de consenso y sosteniendo la paz social. Por eso, consideró inaceptable que se naturalice la pérdida de empleos en función de las variaciones del precio internacional del crudo.
Traspaso de Manantiales Behr y retiro de Schlumberger: por qué el futuro de la cuenca San Jorge se juega en la eficiencia y no en los grandes descubrimientos
“Los que hoy minimizan la gravedad de dejar gente en la calle no conocen la situación que hemos atravesado”, advirtió el dirigente, y dejó en claro que el sindicato no aceptará que se den por normales los ajustes de personal por razones de mercado.
Linea Sindical
Críticas a empresas y contrataciones
El comunicado apuntó directamente contra grandes operadoras nacionales y multinacionales por tomar decisiones que perjudican a los trabajadores y a la región de donde proviene la riqueza petrolera y gasífera. “Vamos a defender todos los puestos de trabajo que corresponden al sindicato, con o sin conciliación obligatoria”, aseguró Arévalo.
Schlumberger: se confirman 14 despidos, pero la planta no se iría de Comodoro por ahora
Además, el gremio reclamó el fin de la contratación de empresas “dudosas” y mano de obra foránea sin experiencia en la actividad, denunciando encuadramientos ilegales y sueldos irrisorios, cuando —subrayó— existen empresas locales y trabajadores calificados en la provincia.
La conducción sindical cerró su pronunciamiento con un mensaje contundente: “Este es un límite que no permitiremos pasar; basta. Se terminó el abuso y la explotación”, responsabilizando exclusivamente a las operadoras y empresas de servicios por el deterioro del clima laboral en la Cuenca Neuquina.
