La Justicia procesó a Marcelo Curtti por homicidio criminis causa y la querella pidió detener a otras dos personas vinculadas a la investigación.
La causa por el asesinato de Aníbal Cepeda, el hombre de 72 años hallado descuartizado en Río Gallegos, sumó un avance judicial clave en las últimas horas.
El juez Gerardo Giménez resolvió procesar con prisión preventiva a Marcelo Félix Curtti, señalado como el principal acusado de uno de los crímenes más estremecedores registrados en Santa Cruz en los últimos años.
La decisión judicial se conoció tras varias semanas de investigación y pericias que permitieron reconstruir parte de lo ocurrido con la víctima, cuyo caso había generado una fuerte conmoción social por el nivel de violencia con el que fue cometido el homicidio. Además del procesamiento, el magistrado ordenó un embargo sobre los bienes de Curtti por un monto de 20 millones de pesos.
La causa quedó encuadrada bajo la figura de homicidio criminis causa, contemplada en el artículo 80 inciso 7° del Código Penal Argentino. Se trata de una de las calificaciones más graves dentro de la legislación penal, ya que se aplica cuando una persona mata para facilitar, consumar u ocultar otro delito, o para asegurar la impunidad. En caso de una condena futura, la pena prevista es prisión perpetua.
El expediente continúa avanzando mientras los investigadores intentan determinar si hubo más personas involucradas en el asesinato. En ese contexto, la querella solicitó la detención de otros dos hombres que ya habían sido demorados en los primeros allanamientos realizados por la División de Investigaciones cuando aún se desconocía qué había ocurrido con Cepeda.
Los procedimientos se llevaron adelante en viviendas ubicadas sobre calle Cantarutti y Cañadón León. En aquel momento, la pesquisa avanzó luego de que entidades bancarias alertaran sobre movimientos realizados con tarjetas pertenecientes al vecino desaparecido. Durante los operativos, los investigadores encontraron el DNI y tarjetas bancarias de la víctima en uno de los domicilios allanados.
Según trascendió en el expediente, los sospechosos aseguraron que habían encontrado la documentación y que solamente utilizaron las tarjetas, aunque la Justicia continúa analizando el grado de participación que pudieron haber tenido en el hecho. Esa línea investigativa ahora podría derivar en nuevas imputaciones y detenciones.
El pasado 10 de mayo, el hallazgo de restos humanos descuartizados marcó un punto decisivo en la investigación. Posteriormente, las pericias confirmaron que correspondían a Aníbal Cepeda. La autopsia reveló que la víctima murió producto de una profunda herida punzocortante en el cuello y que luego el cuerpo fue desmembrado presuntamente para facilitar el traslado y ocultamiento.
Ese dato impactó de lleno en la causa y reforzó la hipótesis principal de los investigadores. A partir de allí comenzaron a profundizarse distintas medidas judiciales, entre ellas análisis de cámaras de seguridad, pericias criminalísticas y recolección de testimonios que terminaron colocando a Curtti como principal sospechoso del homicidio.
En el ámbito judicial, el procesamiento implica que el juez considera acreditada, en esta etapa de instrucción, tanto la existencia del delito como la probable participación del imputado. La prisión preventiva, en tanto, busca garantizar que el acusado permanezca a disposición de la Justicia mientras continúa la investigación y se reúnen más pruebas.
El caso también reavivó el recuerdo de otro expediente emblemático de Santa Cruz: el asesinato del exsecretario presidencial Fabián Gutiérrez, ocurrido en 2020. En ese juicio, los acusados fueron condenados a prisión perpetua bajo la misma figura penal de homicidio criminis causa.
