La posible convocatoria de figuras de Boca y River al Mundial 2026 podría generar importantes ingresos económicos para ambos clubes, según el sistema de compensación de la FIFA.
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó y, mientras Lionel Scaloni define la lista definitiva de la Selección Argentina, en Boca y River se realizan cálculos sobre los posibles beneficios económicos.
La presencia de futbolistas en la Copa del Mundo no solo representa prestigio deportivo, sino que también puede traducirse en una inyección de dólares para las arcas de los clubes argentinos. La FIFA volverá a implementar el sistema de compensación económica para las instituciones que cedan jugadores a sus selecciones.
El mecanismo contempla un pago diario por cada futbolista convocado, y los montos aumentan según la cantidad de días que permanezcan en competencia. En un contexto económico complejo para el fútbol sudamericano, cada avance de ronda puede significar una suma significativa.
Un premio en dólares que puede superar el millón
La FIFA fijó un canon cercano a los 11.000 dólares diarios por jugador convocado. Si un futbolista llega hasta la final del Mundial, prevista para el 19 de julio de 2026, el ingreso total puede convertirse en una cifra histórica para cualquier club argentino.
River aparece como uno de los equipos mejor posicionados para beneficiarse. Gonzalo Montiel y Marcos Acuña son nombres con chances concretas de integrar la lista definitiva de Scaloni. Boca, por su parte, sigue de cerca la situación de Leandro Paredes, además de otros jugadores que podrían ser considerados.
Sin embargo, existe una particularidad reglamentaria: el dinero no queda completo en el club actual del futbolista. FIFA obliga a repartir el monto entre todas las instituciones en las que el jugador actuó durante los últimos dos años. Por eso, River debería dividir ingresos con clubes europeos como Sevilla, mientras que Boca tendría que hacer lo mismo con la Roma en caso de una convocatoria de Paredes.
El sistema, igualmente, continúa siendo altamente beneficioso para las instituciones argentinas, que podrían utilizar esos recursos para reforzar planteles, equilibrar balances o sostener contratos importantes.
Los extranjeros también pueden aportar ingresos
El impacto económico no depende exclusivamente de los convocados por Argentina. Tanto Boca como River cuentan con futbolistas extranjeros que tienen grandes posibilidades de disputar el Mundial con sus selecciones.
En Boca, nombres como Adam Bareiro y Ángel Romero podrían representar ingresos si Paraguay los incluye en la nómina final. Del lado de River, Matías Viña aparece como una fija para Uruguay y Juan Fernando Quintero mantiene chances de ser citado por Colombia.
Además, existen situaciones particulares como la de Kendry Páez. Aunque el juvenil ecuatoriano pertenece a un grupo empresario, River recibiría una compensación proporcional por el tiempo que el futbolista permaneció vinculado al club dentro del período que FIFA toma como referencia.
Así, mientras Scaloni analiza la lista definitiva rumbo a Norteamérica, en Núñez y La Bombonera siguen cada convocatoria con calculadora en mano. Porque en el Mundial no solo se juega la gloria: también hay millones en disputa.
