El comercio cordobés enfrenta una fuerte contracción con una caída interanual del 23% en las ventas durante abril y una vacancia de locales que supera los niveles históricos, según datos del Observatorio del Comercio y el Colegio de Corredores Inmobiliarios.
El entramado comercial de Córdoba atraviesa un escenario de fuerte contracción que combina caída del consumo, aumento de costos y una reconfiguración del mapa de ventas. Según datos del Observatorio del Comercio y los Servicios, las unidades vendidas en abril registraron una baja interanual del 23%, una señal del enfriamiento de la actividad. La Cámara de Comercio local advierte que el fenómeno responde a múltiples factores que afectan simultáneamente al sector.
Sebastián Parra, dirigente de la entidad, describió la situación: “Abril fue el peor mes que tuvimos. Además del problema del poder adquisitivo, tenemos un problema del disponible que tienen las familias para gastar por el aumento de las tarifas”. Explicó que el deterioro del ingreso real de los hogares, sumado al incremento de los costos fijos, reduce el margen destinado al consumo, especialmente en rubros no esenciales como indumentaria, calzado, blanco y electrónica.
Parra señaló que la capital provincial presenta particularidades propias: “La microeconomía de la Capital se ve más afectada que la del interior”, y recordó que el 48% del Producto Bruto Geográfico de la ciudad está vinculado al comercio y los servicios. También mencionó la competencia informal como un factor agravante: “Vemos sectores afectados por el comercio negro, adulterado o de contrabando. Todas las actividades comerciales están a la baja, pero en esas es donde vemos el impacto más fuerte”.
En cuanto al comercio electrónico, el dirigente relativizó su efecto compensador: desde su perspectiva, la migración al canal online no alcanza para equilibrar la pérdida de ventas en los locales físicos. Además, describió un cambio en el comportamiento del consumidor: “Hoy el consumidor es mucho más racional”, en contraposición con etapas anteriores marcadas por la inflación, donde predominaba la lógica de adelantar compras. Ahora, las familias priorizan, comparan precios y evalúan antes de comprar.
La caída del consumo se refleja en el mercado inmobiliario comercial. Un relevamiento del Colegio Profesional de Corredores Públicos Inmobiliarios de la Provincia de Córdoba evidenció un aumento de la vacancia en el área central. Lucas Péndola, presidente de la entidad, detalló que el estudio abarcó 209 cuadras y 30 galerías. En locales a la calle, la vacancia alcanzó el 7,37%, mientras que en galerías trepó al 15,11%. “Históricamente la vacancia oscilaba entre el 4 y el 5 por ciento. Hoy estamos en un 7”, advirtió. Sobre las galerías, fue más enfático: “Ese dato ya nos empieza a alarmar”.
Péndola explicó que el fenómeno responde a múltiples causas: la caída de la actividad comercial, el avance del comercio electrónico y un cambio en la geografía del consumo, con la consolidación de otros puntos comerciales en el sur y noroeste de la ciudad. También mencionó la accesibilidad al centro: “Trasladarse al centro carece de estacionamiento, es muy difícil llegar cuando hay mucho tráfico en horarios pico”. A esto se suma el aumento de costos como expensas, impuestos y servicios.
Pese al escenario adverso, el relevamiento identificó casos de ocupación plena en algunas galerías, asociadas a propuestas específicas y bien posicionadas. Péndola sugirió la reconversión como posible salida: “Quizás reconvertirse en un punto que se consolide”, impulsando la especialización de galerías en determinados rubros.
