El acusado, señalado como presunto líder de una banda del Bajo Flores, declaró este martes ante la Justicia argentina desde el penal de Marcos Paz y rechazó todas las acusaciones en su contra.
Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como “Pequeño J”, declaró este martes ante la Justicia argentina y rechazó todas las acusaciones en su contra por el triple crimen de Florencio Varela. El acusado, señalado como presunto líder de una banda del Bajo Flores, compareció de manera virtual desde el penal de Marcos Paz luego de ser extraditado desde Perú.
La audiencia se realizó a través de una videollamada por Zoom, apenas horas después de su llegada al país en un avión militar. Asistido por un abogado particular, Valverde Victoriano negó ser responsable de los cargos que le imputan: homicidio agravado, privación ilegítima de la libertad, ensañamiento y alevosía.
El joven de 23 años está acusado de haber sido el cerebro detrás del asesinato de Morena Verdi, Lara Gutiérrez y Brenda del Castillo, un hecho que conmocionó a la zona sur del conurbano bonaerense. Sin embargo, durante su declaración se limitó a desvincularse por completo del hecho y sostuvo su inocencia frente al Juzgado Federal N°2 de Morón.
Pese a su postura, la investigación judicial cuenta con distintos elementos que lo complican. Entre ellos, testimonios de otros imputados, como Celeste González Guerrero, quien lo señaló como responsable de organizar la logística del ataque. Además, la causa incorpora pruebas materiales, como prendas con rastros de sangre halladas en un presunto refugio utilizado por la banda.
De acuerdo con la hipótesis de la fiscalía, el triple crimen ocurrido en septiembre de 2025 habría sido una represalia vinculada al presunto robo de un cargamento de drogas. En ese contexto, “Pequeño J” aparece como uno de los principales señalados dentro de la estructura criminal investigada.
El proceso judicial continúa bajo la órbita del juez Jorge Rodríguez y el secretario Ignacio Calvi, que avanzan en el análisis de pruebas técnicas, incluyendo registros audiovisuales que habrían captado parte de los hechos. Con la negativa del acusado, la causa ingresa ahora en una etapa de peritajes y confrontación de testimonios antes de una eventual elevación a juicio oral.
El triple femicidio se produjo luego de que Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez recibieran una oferta para asistir a una fiesta, donde supuestamente les pagarían 300 dólares por su presencia. El viernes 19 de septiembre, las jóvenes subieron a una camioneta Chevrolet Tracker blanca que las llevó desde La Matanza hasta Florencio Varela. El 24, la Policía encontró sus cuerpos enterrados en un pozo en el patio de una casa en la intersección de Río Jáchal y Chañar, en Villa Vatteone. Las autopsias confirmaron que habían sido torturadas y asesinadas.
Según la hipótesis fiscal, el brutal crimen se habría producido luego del robo de un cargamento de droga perteneciente a la banda.
