El jefe de Gabinete presentó el Informe 145 ante la Cámara de Diputados, donde evitó explicar el crecimiento de su patrimonio y el rol económico de su esposa, y derivó las preguntas más sensibles a la Justicia.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, envió este jueves el Informe 145 a la Cámara de Diputados, en el que optó por no responder a las consultas de la oposición sobre el incremento de su patrimonio personal, los bienes de su esposa y el escándalo del criptoactivo $LIBRA. En todos los casos, el funcionario se amparó en la confidencialidad legal y en la existencia de causas judiciales en trámite.
El informe, de 120 páginas, dedica un extenso apartado a las preguntas sobre la evolución patrimonial de Adorni durante su paso por la función pública. Sin embargo, no incluye montos, fechas, origen de fondos ni detalles sobre posibles bienes no declarados. La Jefatura de Gabinete sostuvo que esos datos están protegidos por regímenes de reserva y que solo pueden ser examinados por los organismos competentes y la Justicia.
En relación con el caso $LIBRA, el Ejecutivo negó la existencia de acuerdos, contratos o pagos entre el Estado y los empresarios vinculados al proyecto. Señaló que los hechos son objeto de una investigación judicial en curso (Causa Nº 574/2025) y que divulgar información podría comprometer la integridad de la pesquisa. También calificó de “filtraciones periodísticas de material no verificado” a los documentos y chats que circularon en medios.
El informe también rechazó responder sobre la conducta personal de Adorni como exvocero presidencial, argumentando que esas cuestiones “no se encuadran en las funciones y deberes propios del Jefe de Gabinete” y que están bajo investigación judicial. En conclusión, el texto remarca que no existe en los registros de la Administración Pública Nacional información que acredite pagos, honorarios o contraprestaciones vinculadas al caso.
