Las compras minoristas en el exterior mediante servicios de envío privados marcaron un nuevo máximo histórico para el mes, evidenciando una transformación en los hábitos de los consumidores argentinos.
Las importaciones realizadas a través del sistema courier marcaron un nuevo récord en marzo y reflejan un cambio en los hábitos de consumo de los argentinos. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el monto alcanzó los USD 103 millones, el nivel más alto registrado para ese mes y el segundo mayor desde que existen registros, solo superado por diciembre del año pasado.
El dato representa un crecimiento de USD 12 millones respecto a febrero y un salto interanual del 123,1%. En marzo, el intercambio comercial totalizó USD 14.766 millones, con un saldo comercial positivo de USD 2.523 millones, acumulando 29 meses consecutivos con superávit.
Un informe de la consultora Analytica indica que durante el primer trimestre del año las importaciones vía courier sumaron USD 284 millones, lo que implica un incremento del 118,4% frente al mismo período del año anterior. El sistema courier funciona como un canal simplificado para adquirir productos fuera del país, gestionado por empresas privadas que realizan el transporte y los trámites aduaneros.
Las recientes flexibilizaciones del régimen, que permiten importar bienes por hasta USD 3.000 con una franquicia de USD 400 que tributa únicamente IVA, contribuyeron a este crecimiento. Desde el sector logístico confirman un aumento sostenido en la demanda, impulsado por la búsqueda de mejores precios, mayor variedad y acceso a marcas no siempre disponibles localmente.
Entre los productos más demandados se destacan tecnología —como celulares y notebooks—, indumentaria, calzado, cosméticos y artículos para el hogar. El contexto cambiario es otro factor clave; la reciente baja del dólar incentivó las compras en el exterior. Aunque los salarios registran una caída en términos reales, medidos en dólares mostraron una mejora del 11% en los últimos cuatro meses.
La evolución muestra un punto de inflexión a mediados de 2024. Desde entonces, la curva comenzó a crecer de manera sostenida, superando los USD 100 millones desde diciembre de 2025. La combinación entre un tipo de cambio favorable, la pérdida de poder adquisitivo en pesos y la consolidación de plataformas globales de comercio electrónico configura un nuevo patrón de consumo.
