Un proyecto presentado en el Concejo Deliberante busca suprimir el cobro del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM), argumentando que desincentiva la actividad comercial y representa una carga económica para vecinos y comerciantes.
La concejal Gimena Borquez se refirió a un proyecto presentado por el bloque Despierta Comodoro en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia que propone eliminar el cobro del Sistema de Estacionamiento Medido (SEM). La iniciativa tomó estado parlamentario en la última sesión y comenzará a ser analizada en comisión, donde se prevé la participación de distintos actores involucrados.
“Tomó estado parlamentario en la sesión pasada; la idea es que se empiece a trabajar en comisión, invitando a diferentes actores como la Cámara de Comercio, la Municipalidad y demás”, explicó la edil. Según detalló Borquez, el proyecto surge a partir de reclamos reiterados tanto de comerciantes como de vecinos.
“La propuesta surge por la problemática que nos vienen a traer los comerciantes, de que la gente empezó a no ir al centro para evitar el pago del SEM”, indicó. En ese sentido, agregó que también se registraron situaciones en el ámbito de la salud: “Otros vecinos nos han contado que se atienden en clínicas, sanatorios y que se encontraban con multas por no poder pagar el SEM”.
Para la concejal, el sistema se desvirtuó con el paso del tiempo. “Consideramos como discusión entonces quitar el cobro del SEM. Empezó como una forma de ordenamiento del tránsito, pero luego empezó a ser una medida recaudatoria”, sostuvo. En esa línea, remarcó que “pasó de ser una tasa a ser un impuesto, porque no tiene una retribución para el contribuyente. Es una carga impositiva más para el vecino”.
Uno de los puntos que más preocupa, según indicó, es el impacto económico en distintos sectores. “Incluso para los propios empleados de comercio, que tienen que pagar hasta 140 mil pesos mensuales”, afirmó, al tiempo que subrayó que esto repercute en el consumo y la dinámica comercial del casco céntrico.
“Esto hace que la gente no vaya al centro, o que cuando van, el costo del SEM se traduce al costo de lo que fueron a comprar”, explicó Borquez. Además, señaló que la modalidad también condiciona el tiempo de permanencia de los visitantes: “O que se van rápido para no pagar más y no eligen entonces quedarse en el centro, ver otros comercios, tomar un café”.
En ese contexto, la concejal describió un cambio en los hábitos urbanos que afecta la vida social y económica del centro. “Se perdió esto de recorrer las vidrieras, de quedarse a pasear, a tomar un café”, lamentó.
Finalmente, Borquez planteó la necesidad de repensar el sistema de movilidad urbana. “Hace unos años nació el SEM como una forma de ordenar el tránsito; hoy se necesita pensar otra forma distinta de hacerlo, pensar bien cómo vamos a generar rotación de autos en el centro”, expresó. Y concluyó: “Tenemos la visión de varios comerciantes y vecinos que han venido a plantearnos esto. Hay que pensar otra forma de organizar el tránsito sin cobrarle ese monto a la gente”.
El proyecto abre ahora un debate clave sobre el futuro del estacionamiento medido en la ciudad, en un contexto donde se busca equilibrar el ordenamiento vehicular con la necesidad de reactivar la actividad comercial y aliviar la carga económica de los vecinos.
