Lara Millán compartió un desgarrador mensaje en redes sociales a casi una semana del fallecimiento de su hermano menor de cuatro años, mientras avanza la investigación judicial.
A casi una semana del fallecimiento de Ángel, el niño de cuatro años de Comodoro Rivadavia, su entorno más cercano comienza a expresar públicamente su dolor. En las últimas horas, el testimonio de su hermana mayor, Lara Millán, conmovió en redes sociales a través de un extenso y sentido mensaje donde reflejó el impacto de la pérdida.
«Hoy estoy rota. Me duele el alma después de todo lo que pasó», comenzó escribiendo Lara en la publicación que rápidamente se viralizó. En su despedida, expresó el vacío que le deja la ausencia de su hermano y el dolor por no poder volver a compartir momentos cotidianos. «Me duele aceptar que no lo voy a volver a ver, que no voy a poder llevarlo al jardín, sacarlo a pasear, compartir un helado o simplemente estar con él», manifestó.
Además, la joven hizo referencia a las versiones que circularon tras la muerte del niño y pidió respeto: «Me duele leer cosas que no son verdad, me duele que se hable sin saber». En ese sentido, remarcó que Ángel «era amado, cuidado y nunca estuvo solo», y que siempre estuvo «rodeado de amor».
Uno de los tramos más impactantes del mensaje es cuando Lara expresa la culpa que siente por no haber podido protegerlo. «Me duele imaginar que pudo haber sufrido, me duele no haber estado ahí. Y aunque sé que hay cosas que no estaban en mis manos, no puedo evitar sentir que le fallé como hermana mayor», escribió.
La publicación cierra con un pedido de justicia. «Ojalá puedas perdonarme, mi amor. Ojalá estés en paz. Te voy a amar toda mi vida. Solo deseo que se haga justicia por mi angelito», concluyó.
Mientras tanto, la investigación judicial sigue su curso para determinar las circunstancias en las que el niño sufrió las lesiones que le provocaron la muerte. La causa mantiene como una de sus principales líneas la hipótesis de homicidio, en medio de un debate público por las decisiones previas en torno a su cuidado.
En ese contexto, han tomado relevancia denuncias previas por situaciones de violencia. Lorena Andrade, pareja del padre de Ángel y madre de Lara, había advertido ante la Justicia sobre episodios de agresión tanto hacia ella como hacia el menor. Un informe oficial elaborado en 2025 describía un escenario de vulnerabilidad marcado por violencia psicológica, física y económica, con episodios reiterados. Según esos documentos, los hechos de maltrato eran frecuentes e incluso involucraban a familiares cercanos. En una de las denuncias, se detallaban situaciones en las que el niño habría sido agredido físicamente, lo que hoy vuelve a estar bajo análisis en el marco de la causa.
Con el dolor aún a flor de piel y una investigación en curso, el mensaje de Lara se convirtió en una de las voces más conmovedoras de un caso que sigue generando impacto y reclamos de justicia en toda la comunidad.
