El complejo caso judicial que involucra a un menor de Comodoro Rivadavia, con denuncias cruzadas y múltiples informes técnicos, pone en evidencia las dificultades del sistema de protección de la niñez.
En Comodoro Rivadavia, un caso judicial que involucra a un menor, conocido como Ángel, ha generado un amplio debate. La situación, que se desarrolló a lo largo de varios meses, incluyó denuncias cruzadas entre los padres, informes de equipos técnicos y una serie de decisiones judiciales que modificaron la tenencia del niño.
Según documentación a la que tuvo acceso este medio, en julio de 2025, Lorena Andrade, pareja del padre biológico, Luis López, realizó una denuncia en la Comisaría de la Mujer. En su relato, detalló episodios de maltrato hacia el menor por parte de López, incluyendo agresiones físicas y un comportamiento vinculado al consumo de alcohol. En esa denuncia, Andrade manifestó su temor por la integridad del niño y su disposición a hacerse cargo de su cuidado.
Un informe interdisciplinario elaborado a principios de agosto analizó el contexto familiar. El documento destacó el rol clave de Lorena Andrade en la vida del niño, señalando avances significativos en su lenguaje y conducta desde que vivía con ella. Las profesionales recomendaron que el menor continuara bajo su cuidado principal, sumando la figura del progenitor y los padrinos.
Cuatro días después, la Secretaría de la Mujer de Comodoro Rivadavia elaboró otro informe, apoyando la idea de que Andrade fortaleciera un proyecto de vida autónomo y manifestando su intención de solicitar la tenencia definitiva.
Sin embargo, la situación dio un giro meses después. En noviembre, la Asesoría de Familia decidió restituir la guarda a la madre biológica, Mariela Altamirano, y ampliar las medidas de protección. El proceso de revinculación entre la madre y el niño se había iniciado cuatro meses antes de este cambio. Hasta el momento, no se han difundido detalles oficiales sobre los motivos específicos que llevaron a modificar la recomendación inicial de los equipos técnicos.
El conflicto entre las partes se agudizó cuando, tras un episodio en el que el niño fue retirado del jardín de infantes, la madre advirtió con una denuncia. El hecho derivó en que el menor terminara en una comisaría, en medio de escenas dolorosas que fueron registradas en video. Según relataron el padre y su pareja, ese fue el último día que vieron a Ángel con vida.
El caso expone la complejidad de las intervenciones en materia de niñez y familia, donde múltiples informes y perspectivas deben ser ponderados por la justicia para tomar decisiones que busquen proteger el interés superior del niño.
