El fiscal Cristian Olazábal informó que aún no se puede determinar si la muerte del niño de 4 años fue provocada deliberadamente. La investigación continúa con varias líneas abiertas y medidas preventivas sobre personas de su entorno.
La investigación por la muerte de Ángel Nicolás López, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, continúa sin imputados y con varias líneas de análisis abiertas. Este viernes, el fiscal Cristian Olazábal brindó precisiones sobre el avance de la causa y remarcó que aún no se puede establecer si se trató de un hecho violento.
«No tenemos todavía determinado que la muerte de Ángel haya sido provocada, es decir, deliberadamente. Tenemos un fallecimiento y hay que establecer las circunstancias en las cuales ocurrió», sostuvo el funcionario en diálogo con ADNSUR. Adelantó que en las próximas horas se realizará una conferencia de prensa encabezada por el fiscal a cargo del caso, quien se encuentra reunido con el cuerpo interdisciplinario forense.
Olazábal explicó que, si bien no hay imputados, se adoptaron medidas preventivas sobre quienes tuvieron contacto reciente con el niño. «Aquellas personas que tuvieron el último contacto con él están siendo sospechadas de haber intervenido y por ello están bajo vigilancia de la fiscalía», indicó. Detalló que estas personas —entre ellas la madre y su pareja— no pueden salir de la ciudad sin autorización judicial mientras avanza la investigación.
Además, se están llevando adelante tareas para reconstruir el entorno del menor. «Se están desarrollando varias medidas de investigación para establecer cuál era el ambiente familiar y social que tuvo Ángel en este último tiempo», agregó, incluyendo relevamientos con vecinos, instituciones educativas y el Juzgado de Familia.
Respecto a los primeros resultados forenses, el fiscal confirmó que el niño presentaba lesiones en la cabeza, aunque sin signos visibles de violencia externa. «Lo que hay es una lesión interna, no hay mecanismos traumáticos externos. Por eso hubo un diagnóstico de muerte cerebral», explicó. Remarcó que aún resta determinar cómo se produjo esa lesión. «El origen puede ser variado: podría haber sido una asfixia o una acción de aceleración y desaceleración súbita», señaló. Para esclarecer este punto, será fundamental el estudio de histopatología que se realiza en el laboratorio regional forense.
Por otra parte, Olazábal se refirió al secuestro de teléfonos celulares durante un allanamiento en la vivienda donde vivía el menor. Indicó que los dispositivos serán analizados la próxima semana, previa autorización judicial y notificación a la defensa para evitar nulidades.
Finalmente, subrayó que la investigación sigue en una etapa clave y que los resultados de las pericias serán determinantes para avanzar en la causa.
