Tras quedar sin empleo en el sector petrolero, Diego Almonacid y su hijo Pablo iniciaron un negocio de comida para afrontar la situación económica.
Diego Almonacid perdió su trabajo en el sector petrolero de Comodoro Rivadavia. Junto a su hijo Pablo, decidieron iniciar un emprendimiento de venta de tortillas y choripanes para generar ingresos. «Nos quedamos sin laburo muchos, así que estamos sobreviviendo de lo que venga», relató Diego.
El emprendedor detalló las dificultades que enfrentan: «Por ahí no hay plata para comprar los materiales para arrancar el día, porque hay que pagar la luz, el gas y está todo caro. Así que por ahí se puede y por ahí no».
Pablo, su hijo, explicó cómo se organizan con el negocio y la atención al público. «Cuando él se quedó sin laburo, yo me quedé sin plata igual, así que le estamos buscando un trabajo. La verdad que los fines de semana se mueve bastante, el día domingo, con calorcito», indicó.
Sobre su clientela, Pablo comentó: «Los pescadores, más que nada, son los que van a Caleta y vuelven y pasan a comerse un buen chori». Además, extendió una invitación: «Pueden venir a comer uno de los mejores choris de Comodoro. Las tortillas están más temprano, bien a la mañana».
Entre tortillas recién hechas y choripanes a la parrilla, Diego y Pablo Almonacid transforman un momento de crisis en una oportunidad de emprendimiento familiar. Su historia transcurre fin de semana tras fin de semana, en busca de mejorar su situación económica.
