El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, redefine la protección de glaciares y áreas periglaciales y otorga mayores competencias a las provincias, generando debate en regiones con vastas reservas de hielo como Santa Cruz.
El oficialismo se prepara para avanzar esta semana en la Cámara de Diputados con la reforma de la Ley de Glaciares, un proyecto que ya obtuvo media sanción en el Senado el pasado 26 de febrero. La iniciativa propone cambios significativos en la protección de los glaciares y el ambiente periglacial, redefiniendo estos conceptos y otorgando a las provincias mayor capacidad para determinar, con respaldo de estudios técnicos, qué zonas se incluyen en el Inventario Nacional de Glaciares (IANIGLA).
La provincia de Santa Cruz, que alberga más del 40% de la superficie glaciar de Argentina, observa con atención el debate. Los glaciares son considerados un patrimonio natural de importancia mundial y cumplen un rol fundamental en la regulación hídrica y la conservación de ecosistemas locales.
La estrategia legislativa apunta a un tratamiento rápido. Tras una audiencia pública que registró más de 102.000 inscriptos, aunque con menos de 400 exposiciones, se realizará un plenario conjunto de comisiones el 7 de abril. Al día siguiente, el 8 de abril, está programada la sesión en Diputados donde se buscaría la sanción definitiva.
El proyecto modifica la Ley 26.639 vigente desde 2010. La sesión del miércoles se perfila como un momento clave para definir el futuro legal de estos ecosistemas estratégicos, en medio de un interés ciudadano histórico y un debate que involucra a autoridades, expertos y comunidades.
