Una familia de la provincia denuncia que una pareja realizó compras por más de $370.000 con su tarjeta extraviada, sin que los comercios verificaran la identidad. Reclaman respuestas al banco y a la justicia.
Una familia de Chubut denunció haber sido víctima de un fraude luego de que una pareja utilizara una tarjeta de débito extraviada para realizar compras por un total de $370.000 en distintos comercios. El hecho ocurrió el pasado 3 de abril y, según relataron, hasta el momento no han recibido respuestas por parte de la entidad bancaria.
Sandra, una de las afectadas, explicó que todo comenzó cuando su esposo salió a hacer una compra cotidiana. “El 3 de abril, tipo 10 de la mañana, mi esposo fue a una panadería y nunca se dio cuenta de que se le había caído la tarjeta”, detalló. La situación pasó desapercibida hasta el día siguiente, cuando al intentar pagar en otro negocio notó la pérdida.
Al revisar los movimientos de la cuenta a través de la aplicación del banco, descubrieron varias compras no autorizadas en mercadería y ropa. “Ahí se dio cuenta de que habían hecho varias compras con su tarjeta”, relató Sandra.
La mujer decidió recorrer algunos de los comercios donde se registraron los consumos para recabar información. “Yo fui a cada negocio donde la usaron y pregunté, porque se supone que tienen que pedirte el documento o algo. Y ahí nos dijeron que había una pareja que estaba usándola”, indicó. En algunos locales pudo acceder a las grabaciones de las cámaras de seguridad, imágenes que luego compartió en redes sociales buscando información.
Las compras se habrían realizado en distintos puntos, incluyendo supermercados y tiendas de ropa. “Fueron a comercios varios, a un chino, y en otro lugar donde gastaron $290.000 en una tienda de ropa”, precisó.
La denuncia formal fue radicada recientemente. “Ayer presentamos la denuncia, por fraude”, confirmó Sandra, quien además señaló que su esposo se acercó al banco en busca de soluciones, sin obtener respuestas inmediatas. “Gastaron todo el dinero que teníamos en la cuenta”, lamentó.
Sandra expresó la difícil situación económica que atraviesa la familia. “Yo trabajo limpiando casas, vendiendo cosas, somos laburantes. Mi marido trabaja haciendo changas”, explicó. Además, cuestionó a los comercios que permitieron las transacciones sin verificar la identidad de los usuarios. “Los culpables son los comercios, que no pidieron documentación tal como dice la ley”, afirmó.
Mientras esperan avances en la investigación y una respuesta del banco, la familia busca visibilizar el caso para intentar recuperar el dinero y prevenir situaciones similares.
