La Argentina alcanzó en julio de 2025 la mayor producción de petróleo de los últimos 26 años, con 807.127 barriles diarios, según datos de la Secretaría de Energía de la Nación. La marca superó los niveles de 1999 y se ubica cerca del récord histórico de mayo de 1998, de 853.829 barriles por día.
El impulso provino de Vaca Muerta, que aportó 508.800 barriles diarios, equivalente al 63 % de la producción nacional y al 96 % de la producción de Neuquén. En gas, también se alcanzó un récord histórico con 159 millones de metros cúbicos por día, un 10,5 % más que en julio de 2024.
Vaca Muerta, el motor
El shale neuquino permitió compensar el declino de la producción convencional, que en dos décadas redujo su aporte de manera sostenida. Solo en petróleo, la producción no convencional aumentó más de 1.000 % desde 2015, con un impacto directo en la recaudación de Neuquén: las regalías petroleras aportan más de USD 4 millones diarios a las arcas provinciales.
Vaca Muerta rompe récords de producción: ¿está lista la infraestructura para acompañar el boom?
Energía
La expansión del gasoducto Presidente Néstor Kirchner, con la puesta en marcha de las plantas compresoras, eliminó un cuello de botella que limitaba la evacuación del shale gas, que ya representa 57 % del total producido en el país.
El auge productivo de Vaca Muerta permitió sostener el superávit comercial energético, decisivo para mantener en positivo la balanza comercial argentina. Según la consultora Economía y Energía, entre enero y julio el comercio total arrojó un superávit de USD 3.751 millones, que se explicó en gran medida por el saldo energético: USD 3.959 millones. Sin este aporte, la balanza general habría registrado un déficit de USD 208 millones.
Vaca Muerta: cómo se podría reducir hasta en USD 500.000 el costo por pozo
En los primeros siete meses de 2025, las exportaciones de combustibles y energía crecieron 8 %, mientras que las importaciones del sector cayeron 23 %.
El desafío: sostener el ritmo de perforaciones
De acuerdo con la consultora GtoG Energy, alcanzar el millón de barriles diarios dependerá del número de pozos perforados y completados cada año en Vaca Muerta. Hoy la productividad por pozo se encuentra en niveles récord gracias a laterales más largos, mayor número de fracturas y eficiencia operativa consolidada.
Para mantener la producción actual hasta 2030 se necesitan unos 300 pozos nuevos por año. Para superar el millón de barriles, el requerimiento asciende a 400 a 420 pozos anuales, con un costo promedio de USD 15 millones por pozo, lo que implica una inversión cercana a USD 6.000 millones por año solo en upstream.
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Escenarios más ambiciosos —con más de 600 pozos por año— permitirían un crecimiento exponencial, aunque hoy están limitados por la disponibilidad de equipos de perforación y fractura, además de la infraestructura de transporte y exportación.
El financiamiento aparece como un punto central. Además del desarrollo de pozos, el crecimiento hacia un millón de barriles diarios requiere inversiones en midstream (oleoductos, plantas de tratamiento y almacenamiento) y en capacidad portuaria para exportaciones.
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En ese sentido, la construcción del Oleoducto Vaca Muerta Sur, con avance superior al 25 % a agosto de 2025, y la terminal de exportación de Punta Colorada en Río Negro, forman parte del entramado necesario para sostener la proyección.
Argentina 2030
Con la productividad probada y récords consecutivos de extracción, Vaca Muerta colocó a la Argentina en el nivel más alto de producción en un cuarto de siglo. El próximo objetivo, alcanzar el millón de barriles diarios, dependerá de la continuidad de inversiones, el ritmo de perforaciones y la expansión logística.
Neuquén y Río Negro se ubican en el centro de esta estrategia: el primero por su capacidad productiva y el segundo por su infraestructura de evacuación y exportación. La meta de 2030 aparece en el horizonte, con Vaca Muerta como el motor de un cambio estructural en la matriz energética y comercial del país.